¿Alguna
vez ha habido un ejemplo más claro e irrefutable de la falta de una
brújula moral en nuestros líderes políticos que la eliminación clandestina
a última hora en la nueva ley de impuestos de un crédito para casi 12
millones de los niños más pobres de Estados Unidos?
Es una maniobra tan
desalmada y tan profundamente deshonrosa que sólo podría haber sido
realizada por gente que ha perdido toda dirección moral.
Una brújula magnética
siempre debe apuntar al norte; una brújula moral siempre debe apuntar a lo
qu e
es moral -- e inmoral. Dar miles de millones a los ricos mientras se
garantiza que uno de cada seis niños estadounidenses no reciba un centavo
es totalmente erróneo.
Esto no es un asunto de
derecha/izquierda. Es un asunto de correcto/incorrecto. Pero los
autoerigidos zares orales republicanos han estado muy callados en este
asunto de indecencia económica. Supongo que Bill Bennett estaba demasiado
ocupado dándoles la mano a todos los bandidos de un solo brazo en Las
Vegas como para darse cuenta.
Para empeorar las cosas,
mientras los cirujanos congresistas estaban amputando el crédito infantil
de impuestos de $3,5 mil millones a fin de mantener la reducción total de
impuestos por debajo de los $350 mil millones, no tocaron los miles de
millones en evasiones de impuestos y trucos de contabilidad, incluyendo
los santuarios de impuestos en el exterior.
La Casa Blanca ha nombrado
esta pieza particular de pornografía la Ley de Puestos de Trabajo y
Crecimiento. Me parece que la Ley de No Dejar Ninguna Escapatoria
Corporativa no cayó tan bien.
Los últimos años nos han
demostrado qué sucede cuando toda una subcultura pierde su brújula moral.
Enron, Tyco, Adelphia, WorldCom, et al. Y cada vez queda más claro que la
actual administración ha adoptado la característica sin ética de la
oligarquía corporativa de la cual provienen tantos de sus miembros -- y a
la que todos continúan sirviendo. La misma incapacidad para distinguir lo
correcto de lo incorrecto que caracterizó a los escándalos de las
corporaciones domina ahora la política pública.
Es la enronización de
Washington
¿Quieren más pruebas? ¿Qué
les parece el negocio sin precedentes de arriendo de aviones que
actualmente se está realizando entre el Pentágono y Boeing -- un plan que
usa las misma prestidigitación contable popularizada por la pandilla de
Enron? He aquí cómo funciona: En vez de que el Pentágono compre
directamente a Boeing los nuevos 100 aviones a reacción que quiere usar
como tanqueros aéreos de combustible, a un costo de $138 millones por
avión, una entidad de propósito especial creada en Wall Street comprará
los aviones y se los arrendará a la Fuerza Aérea.
De esa forma el Pentágono
adquiere los aviones sin tener que echar mano del limitado presupuesto de
adquisiciones de la Fuerza Aérea y Boeing recibe miles de millones en
nuevos contratos militares, sin tener que mostrar en su hoja de balance la
deuda asociada con el negocio turbio,. Es un negocio fuera de los libros
en el que los dos ganan --pero una propuesta perdedora para los
contribuyentes, quienes tendrán que pagar 8 mil millones de dólares más
para cubrir los pagos de intereses del arriendo.
Está también la noticia de
que, en un esfuerzo por garantizar la aprobación de su preciado plan de
reducción de impuestos, la administración Bush enterró un estudio muy
dañino --solicitado por su propio Departamento del Tesoro-- que demuestra
que haría falta un inmediato y permanente aumento de los impuestos en un
66% para cubrir las necesidades de retiro y cuidado de salud de la
envejecida generación de la posguerra. ¿Ustedes creen que esa bomba le
hizo a Bush detener su orgía de reducción de impuestos?
Este es el tipo de treta
que las corporaciones corruptas usaron para ocultar a los inversionistas
noticias potencialmente desastrosas -- como el caso de Adelphia, que
ocultó sus préstamos por 3,1 mil millones de dólares a la familia Rigas en
pequeñas notas al pie de un informe de ingresos.
Al igual que muchas
compañías desprestigiadas, la Casa Blanca ha demostrado talento para
maniobrar las cifras a fin de engañar a sus "accionistas", el pueblo
estadounidense. Véase el uso mañoso por la administración de los
"promedios" para hacer creer que la nueva reducción de impuestos beneficia
a todos, al decir que "91 millones de contribuyentes recibirán como
promedio una reducción de impuestos de 1.226 dólares", cuando, en
realidad, la mayoría tendrá una reducción de impuestos de 100 dólares o
menos. Es el tipo de manejo de la contabilidad que enorgullecería a Kenny
Boy Lay.
Es hora de expandir la
definición de moralidad de la derecha, más allá del sexo, las drogas, el
rock and roll, para incluir la mentira, la estafa y la total indiferencia
hacia los necesitados.
Ya es bastante terrible que
los directores generales mientan a los inversionistas para llenar sus
propios bolsillos. Que los líderes políticos mientan al pueblo
estadounidense para llenar los bolsillos de sus promotores millonarios es
inmoral --e intolerable.
Arianna Huffington es
autora de "Pigs at the Trough: How Corporate Greed and Political
Corruption are Undermining America ("Cerdos en el comedero: Cómo la
avaricia y la corrupción política de las corporaciones están minando a
Estados Unidos")
arianna@ariannaonline.com |