
Probablemente
no os hayáis enterado de que se han reunido el sábado 18 de enero, en
EEUU, la cuna del Imperio, 500.000 manifestantes contra la guerra en
Washington, 300.000 en San Francisco, y muchos otros en otras ciudades
de Estados Unidos como Portland, Des Moines, Indianápolis, Tampa,
Alburqueque, Lansing, etc.
También han tenido lugar
en muchos otros países: Inglaterra, Irlanda, España, Francia, Alemania,
Rusia, Suecia, Noruega, Suiza, Bélgica, Holanda, Marruecos, Turquía,
Egipto, Siria, Líbano, Jordania, Yemen, Palestina, Irak, Pakistán,
Bahrain, Canadá, Nueva Zelanda, Filipinas, Japón, China, Méjico,
Argentina, Guatemala, Brasil, etc...
Todas estas cifras de los
ciudadanos opositores a la querra han sido efectivamente ocultadas al
día siguiente por los medios de comunicación españoles.
No sólo las han ocultado,
sino que los telediarios han cubierto estos hechos utilizando la clásica
estrategia de meter sus breves informaciones (sandwichear) entre
informaciones irrelevantes a las que han dedicado mucho más espacio.
En la labor
desinformadora de los periódicos hay que resaltar el récord de ABC
que se lleva la palma. En su portada, ABC afirmaba que las
manifestaciones tuvieron una "participación menor que en anteriores
ocasiones".
En el interior un
artículo de una media página que se titulaba "La ONU halla en Irak 3.000
documentos que explican cómo enriquecer uranio, sólo al final del
artículo se hace mención de las manifestaciones: "las protestas tuvieron
menos eco del esperado... en Washington la asistencia fué de 50.000
personas según la prensa (200.000 según los organizadores) muy por
debajo de las previsiones."
Estas son mentiras
descaradas ya que incluso los informes de la policía norteamericana
reconocían que estas manifestaciones eran las más grandes que habían
conocido, y por otra parte, las estimaciones de los organizadores fueron
de 500.000.
Estas breves y falsas
referencias iban cínicamente enmarcadas por 3 páginas de artículos sobre
la censura de la prensa en Irán e Irak.
La desvergüenza de ABC
fue más lejos publicando en sus suplementos dominicales una entrevista
(vieja) de 2 páginas a Bush y 6 páginas sobre el portaviones Lincoln que
ya está en el Golfo Pérsico, con las inteligentes declaraciones del jefe
de su centro de mando "nuestros chicos están entusiasmados, ninguno
quiere perderse esta batalla".
La Razón
tampoco se quedó atrás y habló de miles de pacifistas en unas breves
líneas al final de un artículo cuyo titular era "Los inspectores de la
ONU descubren un plan Irakí para enriquecer uranio con láser". Nótese
que es la misma estrategia que ABC.
El Mundo
habló de decenas de miles de manifestantes en Washington en un artículo
de dos páginas. En la página siguiente, publicó las declaraciones del
ex-Secretario de Estado de EEUU tituladas: "La campaña militar ya no
tiene marcha atrás".
El País
habló en su titular de más de 100.000 personas en la manifestación de
Washington. En el texto del artículo, de algo menos de una página citó
la cifra de 500.000 dada por Answer. Pero el artículo iba enmarcado por
otros dos "Bush cree que el desarme depende sólo de Bagdad, no de los
inspectores", "Los inspectores descubren documentos sobre el uranio
enriquecido" y "Solana pide a Bagdad urgente colaboración con los
inspectores".
Unánimemente todas las
cadenas de TV y todos los periódicos han minimizado las excepcionales
manifestaciones contra la guerra y lo que es más importante todavía: no
han mencionado su creciente progresión.
En las anteriores de
octubre, hubo 100.000 personas en San Francisco, en ésta han sido
300.000, en la anterior hubo 200.000 manifestantes contra la guerra en
Washington, en ésta han sido 500.000 a pesar de los 5 grados bajo cero.
Es decir que en 3 meses
el número de manifestantes se ha más que duplicado.
La "bestia negra" del Pentágono y de los poderosos, el síndrome de
Vietnam está de vuelta.
¿Queréis apostar cuántos
manifestantes habrá a este ritmo en primavera?
La nueva guerra será
radiactiva y posiblemente nuclear; será un nuevo atentado a nuestra
salud y a la de todos los habitantes del planeta. Independientemente de
nuestra ideología, religión o raza, todas las personas que aún no hemos
perdido el juicio nos oponemos a ella.
Alfredo Embid coordinador
de la AMC |