Cuando
ya estamos acabando el año, algunos nos preguntamos cuáles serán los
derechos que perderemos esta vez. Cualquiera que se mueva en el mundillo
sindical debe saber que los convenios se deben firmar por periodos
cortos (un año a poder ser), para, así, ir ganando derechos en el plazo
más breve.
Pero este
no es el caso y los derechos nos son arrebatados a golpe de talonario
(vía subvención o canon de representación) que, gustosamente, los
firmantes (CCOO, UGT, CIG) aceptan, a cambio de antigüedad que algunos
no disfrutaremos, o que otros la verán garantizada a cambio de firmar
cláusulas donde los únicos "representantes" que puede tener un
trabajador son los firmantes de dicho convenio, y que también los
trabajadores que pasen a ser fijos tengan que devolver el plus de
eventualidad a la empresa.
Esos
fueron los grandes logros de este convenio que acabará con este año y
que ya va a hacer tres años. Y menos mal que duró todo este tiempo, pero
¿cuáles serán nuestros nuevos avances? ¿Tener derecho a vacaciones sólo
en el invierno? ¿anular una paga extra? ¿quitar el plus de
transporte?...
La verdad
es que ya nos tiemblan las piernas sólo de pensarlo, ya que este
convenio (DOG 13/7/2000) fue firmado después de una dura huelga
indefinida que duró 15 días y que paralizó la industria auxiliar del
naval en toda Pontevedra.
Lo que
venga, vendrá después de tres años de calma en los que no se convocó una
sola asamblea general de trabajadores, por lo que no pudimos dar nuestra
opinión de lo que queremos y de nuestro compromiso de lucha. Ahí queda
eso.
Terra de Ninguén nº5 |
Sobre el
Convenio Colectivo del Metal

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