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Le gritaron bastardo y lo mataron

Carlo Giuliani

Por Mumia Abu Jamal

Mumia Abu Jamal, , periodista y dirigente de las Panteras Negras, condenado a muerte por el estado yanqui. Desde el corredor de la muerte, el símbolo de la barbarie del imperialismo estadounidense, escribe este artículo.

El reciente asesinato por disparos de la policía del joven de 23 años Carlo Giuliani en las amotinadas calles de Génova, ha desencadenado una fuerte marejada en todo el mundo. Giuliani, hijo de un sindicalista romano, era uno de las decenas de miles de manifestantes antiglobalización que estuvieron en el último de los lugares donde los políticos y representantes de las grandes corporaciones se han reunido para asegurar la continuidad de su dominio en la economía mundial. Carlo era parte de un movimiento creciente, que está uniendo a los jóvenes del denominado primer mundo con las aspiraciones de muchos en el llamado tercer mundo. 

En este número

Solidaridad con Iñaki García Koch

Represión a los inmigrantes

Una vez más vemos como son reprimidos y cómo se les deja en suspenso los Derechos Universales del Hombre a los colectivos más desfavorecidos, los inmigrantes sin papeles.

Esta Europa rica necesita a los inmigrantes, pero de la forma más barata y desregulada posible, así la represión consigue su objetivo, la perpetuación de la desregulación ante el miedo del inmigrante a ser a ser expulsado, condenado al retorno a lugares en conflicto, con hambrunas, etc., donde la muerte es prematura y cierta.

Se globaliza la represión, no así los derechos universales.

¿Qué violencia?

A raíz de los últimos acontecimientos Anti-globalización se ha empezado a producir el intento de criminalización de grupos participantes en este movimiento.

Se vierten los testimonios de gente que ha vivido directamente los sucesos, describiendo los tipos de violencia. Se apunta a si la autodefensa se le puede denominar violencia y al por qué ciertas organizaciones contribuyen a dicha criminalización alejándose de determinar y denunciar los grados de violencia y número de víctimas producidos por el Estado y el Capital.

Un movimiento que conmocionó Seattle, y que ha logrado que el anagrama "WTO" sea conocido en todo el planeta. Por oponerse a las reglas del capital, por oponerse al imperio de la riqueza, Carlo Giuliani fue blanco de los disparos de los pistoleros del capital y, como si esto no fuese suficiente, un vehículo policial pasó por encima de su cuerpo postrado y herido. Con el brutal asesinato estatal de Carlo Giuliani, el mensaje que se transmite es que el antiglobalismo es un crimen capital. Esta no es sino la última escalada de las hordas armadas del capital, que ha utilizado crecientes niveles de violencia para intimidar a las amenazantes fuerzas de los antiglobalización. La sangre sobre el asfalto de Génova no comenzó cuando un policía apuntó con su arma semiautomática al rostro enmascarado de un anarquista romano. La sangre de Génova fluyó desde las calles de Gotemburgo, en Suecia, cuando la Unión Europea estuvo celebrando su cumbre. Allí, la policía también disparó sobre los manifestantes, hiriendo a tres, a uno de ellos seriamente. Ahora un anarquista, un antiglobalización yace muerto. Tan pronto como se conoció la noticia, me vinieron a la mente las palabras del dramaturgo irlandés George Bernard Shaw, que una vez comentó irónicamente: "El anarquismo es un juego en el que la policía puede golpearte". Shaw, un ardiente socialista, quizás rectificaría su comentario a la luz de los hechos, sobre todo, ante lo que resulta más asombroso que es el modo en que los representantes del estado y su arma propagandística, los media, han reaccionado ante esta tragedia.

Mientras los políticos hablaban con la boca chica acerca de la "tragedia", ni una sola sílaba crítica sobre la policía fue pronunciada, ¿no es así?. Para los media, sin embargo, se trata de un juego diferente. En prácticamente todos los reportajes, se hablaba de los manifestantes violentos, sugiriendo además que los mismos estaban malinformados, o bien eran simplemente unos estúpidos por arriesgarse y preocuparse por los pobres de África, Asia o América Latina. Examinad esta cobertura informativa, sesgada a favor de las corporaciones capitalistas, y haceros una simple pregunta: ¿Qué habrían escrito si un policía genovés hubiese sido tiroteado y su cuerpo atropellado por un Land Rover conducido por anarquistas?. Cada uno de los desagües del sistema habría vociferado acerca de cuán "perversos", "violentos" y "terroristas" eran los antiglobalización, ¡acerca de esto no hay ninguna duda!.

En vez de eso, un silencio sordo. Silencio, cuando los terroristas son los policías. Silencio, cuando los asesinos son los policías. Silencio, cuando los pistoleros de las corporaciones capitalistas se manifiestan. Habéis oído las lecturas fragmentadas de los políticos, hablando acerca de los "asaltos a los procesos democráticos" y demás. Sin embargo, ¿Qué tiene de democrático el G-8?.Este grupo, que se ha elegido a sí mismo, está integrado por ARRIBA siete de las naciones más ricas del mundo (más Rusia). Si existen en torno a 193 naciones en todo el planeta, ¿qué hay de "democrático" en el hecho de que el 4% de esos países establezcan las reglas de gobierno del resto de la economía mundial?. Miradlo de otro modo: el G-8 está integrado por representantes de Canadá, Japón, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos y Rusia. Si se suman todas las personas de cada uno de estos países, ello supone en torno a 824 millones, lo que representa mucha gente. ¡Pero hay aproximadamente 6.000.000. millones de personas en la Tierra¡. ¿Cómo puede el 14% de la población mundial establecer las reglas para el 86% restante de personas del mundo?. Carlo estaba "asaltando el proceso democrático". Él estaba protestando contra un proceso profundamente antidemocrático. Él estaba luchando por la mayoría de las personas de este mundo.

Traducción de Casa de los Pueblos de América