Regresa a la página principal Lleva a la página de la C.N.T. Va la página de la A.I.T. - I.W.A.
Índice General

Portada

Contraportada

Agenda

Actualidad

Sociedad

Gaceta Sindical

A.I.T.

Mundo

Ecología

Buscando el Norte

Opinión

Ocio Cultura

Comunicados

Vida Confederal

Editorial del S.P. del Comité Nacional

Editorial de la Redacción

La ley de partidos y asociaciones

Si liberar los pensamientos y las creencias de influencias totalitarias se puede llamar progreso espiritual e, incluso, social –y objetivamente puede decirse que es así- los tiempos que corren son justo lo contrario. No un retroceso, sino una eliminación de las libertades en general, y las de expresión y reunión en particular. En nombre de la seguridad, la paz social y la democracia que se han convertido en influencias totalitarias, en sinónimos de opresión y tiranía.

En el vocabulario de ahora, democracia se ha convertido en legitimación por las urnas del capitalismo neoliberal en lo económico, y el fascismo y la xenofobia en lo social.

Un nuevo paso en ese camino de conculcación, de violación, de exterminio de derechos y libertades es la nueva Ley de Partidos y Asociaciones.

No sé si alguien ha tenido oportunidad de echar un vistazo a la nueva ley. Me da la sensación de que es una de esas leyes llenas de lagunas, de vaguedades, de párrafos cuya interpretación se dejan al arbitrio de los funcionarios. Lo cual quiere decir que pretende ser una herramienta política para quitar de en medio lo más rápidamente posible a los rivales que no interesa que entren en el juego "democrático".

El sistema representativo vigente huele a podrido en muchos aspectos. Funciona porque a los que tienen el poder les interesa. Es su juego y son sus reglas y sus trampas (ver listas cerradas de candidatos, la misma Ley de Hondt, etc.)

Pero resulta que, cuando esas reglas no les dan los beneficios que esperan de ellas, es decir, no obtienen el poder absoluto, las cambian. No sólo se creen amos del tablero, sino de los peones y, por supuesto, del libro de instrucciones que viene escrito a lápiz.

Todo poder aspira a ser eterno y la tiranía, no importa si impuesta por la televisión y las urnas o por otras armas, aspira, además, al poder absoluto.

Una ley que permite ilegalizar parido y asociaciones es una importante arma política del gobierno de turno para usarla, primero, contra el nacionalismo vasco –contra Batasuna como excusa- y luego, irá contra otros nacionalismos buscando otras excusas o contra los movimientos sociales –sindicatos no vendidos, organizaciones no gubernamentales de verdad, movimientos antiglobalización, etc.- cuando adquieran el suficiente poder para oponerse, aun puntualmente, a los dictados del estado.

Todas las tiranías han usado leyes idénticas. Las usaron los zares y los reyes, las usaron Primo de Rivera y Franco, las usó el gobierno de Sudáfrica para ilegalizar el Congreso Nacional Africano, la dictadura argentina, Marruecos en el Sahara y contra la oposición interna, Turquía contra partidos de izquierda y pro-kurdos.

En definitiva, los que siempre detentaron el poder siempre también se inventaron las leyes para ilegalizar lo que en cada momento les molestaba ya fueran los partidos rivales, los movimientos sociales, los sindicatos, etc.

El camino de servidumbre al capitalismo y a los Estados Unidos es cada vez más estrecho. Las órdenes cada vez más directas y las bajadas de pantalones más evidentes. El sistema neoliberal busca perpetuar la dictadura de los mercados y lo hacen recortando los derechos humanos en nombre de la justicia.

Los medios insisten en la violencia y en la inseguridad para que los burgueses, a los que parece gustarles tener siempre miedo, se sientan inseguros y pidan más policía y menos libertad. Recordemos que ser un esclavo es tener siempre miedo.

En Estados Unidos, no vota ni la mitad de la población, como protesta, pero el sistema se legitima con el resto de esa gente asustadiza que vota.

En Europa, también usan la seguridad como único señuelo electoral, mientras eliminan todas las garantías sociales.

Se propician falsos debates sobre el peligro de la inmigración para crear un ambiente social racista y se preparan leyes de inmigración para favorecer la represión. Se evitan cuidadosamente debates económicos. Aparte del fútbol, la ultraderecha ya instalada ya en los gobiernos y la sumisión al salvajismo capitalista, lo único que tienen en común todos los países europeos son sus repugnantes políticas de inmigración.

Los sectores productivos de la sociedad son los que están más oprimidos, son más ilegales, están peor vistos o son los más invisibles, son los más precarios. Pues, cuanto peores sean las condiciones de vida de los esclavos, inmigrantes, parados, precarios, amas de casa, etc. más fácil es, para los que se lucran, manejarles, manipularles, aprovecharse de ellos y ellas.

Cada vez serán ilegales más cosas. Al final, alzar la voz contra tanto fascismo, tanta barbarie e impunidad de los poderosos imperios será ilegal.

Siempre nos han robado la palabra porque es la principal de las armas. Pues con ello se condena al silencio, a no saber, a no tener la información precisa para formar nuestras ideas. Una mala información hace malos pensadores.

No obstante no tenemos que olvidar que, como dijo León Felipe: "La radio será vuestra pero la voz es nuestra".

La excusa mundial, para USA y sus aliados, es el terrorismo integrista, mientras ellos practican el mismo tipo de terrorismo a gran escala, llamándolo guerra justa.

Critica el fanatismo de sus enemigos y nos enteramos por la prensa de que los preescolares estadounidenses juran por dios, cada mañana, lealtad a su bandera y que el fiscal general del estado Richard Ashcroft considera indecente que las estatuas griegas de los museos estén desnudas.

En nombre del eterno enemigo inexistente, se arman y los amos del mercado y la economía acrecientan su poder y su riqueza. El poder y el capital se concentra en menos manos y los desafíos a ello, el vivir tu propia vida, cada día se paga más caro. El verdadero enemigo dela gente, para la seguridad y la vida, son ellos.

En España la excusa es la misma. La lucha contra el terrorismo. Todo está permitido, sin que nadie se haya parado a definir qué es eso de terrorismo desde más de una vertiente.

¿Terrorismo, no son los más de trescientos muertos en la construcción en lo que va de año? ¿no son los cientos de cadáveres anónimos que se ha tragado El Estrecho? ¿no es la violencia doméstica? ¿no lo es una reforma laboral impuesta por la fuerza?

Hay muchas clases de terrorismo y al de estado se le llama política económica.

Tal y como plantean los medios el tema, no se puede reconocer que el Estado, los políticos, controlados por los caciques económicos, son el enemigo.

El Estado, para justificarse, ha de tener un enemigo. Como no existe o no es tan terrible, hay que inventarlo. Estados Unidos es tan poderoso que puede declarar "irresponsables" o "ilegales" a países enteros. Y bombardearles y borrarles del mapa y declarar guerras por sus intereses machacando gente, aguando fiestas, reventando trenes, fábricas de medicamentos y hospitales de la Cruz Roja y pidiendo además la impunidad.

En España, donde vivimos, serán partidos y asociaciones. Es decir, todo lo que no ofrezca un cómodo bipartidismo o un acuerdo para amontonar alcaldías, sobra.

No creo que a nadie se le escape que la Ley de Partidos es general, pese a que se está vendiendo con la excusa de ilegalizar a un partido concreto. No creo que a nadie se le escape que se está usando la situación política del País Vasco (de la que apenas sabemos nada, porque nos cuentan muy poco y muy sesgado y siempre bajo un pactado prisma, como de "parte de guerra" que no es llamado así) para aprobar leyes que recortan derechos en todo este nauseabundo estado.

No se trata de hacer apología de nada ni de nadie, menos que nada sacarse el carnet de ningún partido.

Se trata de que el estado, el poder, no tenga un arma más en su arsenal con la que amenazar e incluso castigar a aquellas personas que en un momento concreto, en un lugar concreto, puedan oponerse con fuerza a las directrices de un gobierno central controlado por los caciques de siempre.

Si un grupo de ecologistas se opusiera a la construcción de una presa, pudiera ser que los "intereses" económicos de España, coincidentes con los de las compañías eléctricas, hicieran necesaria la ilegalización de ese colectivo por "oponerse al progreso".

Quiero decir que, si un grupo de vecinos ocupara un finca o un inmueble para protestar por el alto precio del suelo, los intereses de España, del gobierno, coincidirían, en ese caso, con el de los constructores. Y serían ilegalizados.

¿Para qué hablar de piquetes de huelga y sindicatos que no firmen?

Como digo arriba, no es hacer apología de nada ni de nadie sino señalar que hay que oponerse a una ley que perseguirá la disidencia aun más de lo que ya lo está. Nuevos servicios de inteligencia con nuevos poderes infinitos para amenazar, acosar, detener y mantener en prisión preventiva y torturar. Con la excusa de "hacerlo por nuestro bien", con el amparo de nuevas leyes y con el perdón en forma de amnistías que el gobierno da, por ejemplo, a los torturadores.

Una dictadura efectiva que los medios seguirán llamando democracia. Una dictadura que ya hay y a la que llaman democracia.

Ni la organización o campaña más pacífica estará segura, a menos que sea "Manos Blancas" o campañas orquestadas desde lo alto por ésta o alguna otra fundación del gobierno.

Es una ley de espectáculo, de justificación. El diálogo, que es como se solucionan las cosas, queda descartado. Es calificado de imposible, luego se impone el show mediático-policial. Es decir, un teatro, donde la función puede ser eterna. Donde se repiten siempre las mismas cosas y, de paso, se dan varios palos a todo lo que moleste.

Entonces, aparece el héroe de la película. Y con enfermizo afán de Nobel se dedica a detener a montones de personas. Que parezca que el estado hace algo. Como la detención de los terroristas no es suficiente, vamos a detener a todo el mundo y vamos a llamarlo "entorno".

Lo que se pretende desarticular así es todo el tejido asociativo en el País Vasco y, de paso, en todo el apestado estado.

Este insostenible sistema no se basa sólo en hacer el ridículo, sino que ello es parte de la guerra del estado contra todos los que se le oponen, y se mantiene por los medios de comunicación que festejan las detenciones aunque no tengan ninguna base legal y ocultan o lamentan que no haya suficientes pruebas para mantener a los detenidos en prisión.

Si se duda de la parcialidad de los periódicos, basta leer El Mundo, el ABC o La Razón antes, durante y después de la huelga del 20 de junio, y, si hablamos del País Vasco, debemos añadir El País a la lista. Pues parece que todos ellos han firmado un acuerdo tácito sobre dar la misma versión de la historia, como que la fuente es verdaderamente única, la policía.

El modo de hacer política del gobierno se basa en hacer cada vez más grande el "entorno" hasta que entremos prácticamente todos y la detención de un sindicalista en Murcia o un Ocupa en Lugo sea un "triunfo de la lucha antiterrorista".

Hay cada vez más leyes y más represivas. Como la infame Ley de Extranjería. Y volverán, me temo, viejas leyes, que no se fueron del todo, con otro nombre. De "Fugas", de "Peligrosidad Social", etc.

Los barrios residenciales son urbanizaciones cerradas que parecen cárceles. Se están convirtiendo las ciudades en grises prisiones y con leyes cada vez más restrictivas. Con la legitimización del acoso y persecución al ciudadano, se pretende que Europa sea una fortaleza, una Alcatraz continental. Al final, seremos prisioneros y prisioneras porque para los gobiernos ya somos culpables.

Los estados, al fin y al cabo, quieren que no te muevas de tu casa-celda, que cumplas tu prisión preventiva. Como eres culpable, sólo has de esperar tu juicio. Puedes permanece encerrado toda tu vida. Hasta que te canses y, al final, grites pidiendo libertad. Y entonces te llamarán terrorista o del entrono y te sentenciarán por gritar, por querer ser libre.

Esta ley de partidos no hay que leerla para e quién se queda fuera o dentro. Esta ley hay que eliminarla porque esta ley tiene por misión darle al Estado el poder de chantajear a cualquier partido o asociación, pidiendo hacer algo con lo que no está de acuerdo o sobre lo que no quiera pronunciarse porque en otros aspectos de la política del gobierno tampoco se le tiene en cuenta. El arma de la ilegalización, el poder de los medios, capaces de convertir un semestre de mierda y una derrota inesperada a causa de una convocatoria de una huelga general en una victoria, es una varita mágica que le permitiría decir "Nosotros somos los buenos y vosotros sois ilegales". En su idioma, terroristas.

No entremos en detalles técnicos sobre partidos concretos. No se trata de eso. Esta ley va contra la libertad. Primero, será Batasuna, luego su "entorno" y después ¿qué? ¿todo lo que se mueva en el País Vasco? ¿Sindicatos, Okupas, libertarios, comunistas, el Orfeón donostiarra? ¿Se ilegalizará toda Euskadi menos los intereses de los empresarios como los de Mayor Oreja, en tan buena relación con el juez Baltasar Garzón?

Después, o a la vez, nos tocará al resto. ¿Quién irá primero? ¿se admiten apuestas?. Salud y alegría.

Manuel Antonio

Última hora

Estado de derecho

Nos contaron hasta la saciedad que lo que legitimaba a un estado de derecho era la independencia de los poderes que lo componían (legislativo, ejecutivo, judicial, ...), incluso se nos aseguraba la independencia del cuarto poder (medios de comunicación) y que vivíamos en el mejor mundo de los posibles, el menos injusto, ya que un poder controlaría al otro para que ninguno de ellos se excediera en el ámbito de sus influyentes competencias.

Al parecer no es así. La "democracia" invoca la razón de estado, suspende la independencia de dichos poderes e incluso los coordina elaborando una operación legislativo-ejecutivo-judicial-mediática para la eliminación de asociaciones. La concepción garantista del estado de derecho se ha quebrado. No ha lugar reclamar la actuación independiente de cualquiera de los poderes, de hecho se han convertido en uno, enorme y dictatorial.

El CNI

(antiguo CESID)

 acapara más de la mitad de los fondos reservados

Más dinero para pagar el espionaje a la disidencia

El ministro del interior, Rajoy, el de militarismo y miembro del opus dei, Trillo, y el Piqué informaron a finales de junio, en el congreso de los diputados, de la supuesta utilización de fondos reservados por parte del gobierno. Estas comparecencias a puerta cerrada (¡Qué demócratas!) tuvieron lugar ante la Comisión de Secretos Oficiales que bajo la presidencia de Fernanda Rudi agrupa a los portavoces de los diputados con acceso a información clasificada, que son los portavoces de todos los grupos parlamentarios salvo el Grupo Mixto, con lo cual incluimos a la Izquierda Unida, en su momento al PNV si no nos equivocamos... Una vez más se ve que esto no nos pasa por un gobierno facha (como dicen el Sindicato de Estudiantes-Mangantes, CC.OO., U.G.T. y demás mafia demócrata), sino que nos pasa por tener polític@s y gobierno, sean de izquierdas, derechas o centros.

El gobierno tiene previstos para este año un total de 14.822.750 euros (unos 2466 millones de pesetas de pesetas) a gastos reservados, según recoge el proyecto de ley de presupuestos generales del estado para 2002. No os extrañe que sea más disimulado por algún legalismo... Del total de ese dineral, el Centro Nacional de Inteligencia (antiguo CESID, C.I.A. española...), quien nos espía especialmente a l@s anarquistas por el peligro que suponemos, pese a que no estemos en nuestro mejor momento, acapara más de la mitad de los euros, el 56 por ciento para ser más exact@s.

Los ministros, según Europa Press, aportaron cifras globales pero no llegaron a precisar objetivos del uso de los fondos ni operaciones en los que estas partidas han sido utilizadas. Aunque la ley (hecha la ley, hecha la trampa) establece que los ministros citados tiene que informar semestralmente al parlamento de la aplicación y uso de los citados fondos reservados (ya recordareis que diversos miembros del gobierno psoe se lo quedaban personalmente y los destinaban también al pago de los mercenarios del g.a.l.), la verdad es que ésta ha sido la segunda vez que estos ministros acuden al congreso en lo que va de legislatura para hablar del tema. Y para concretar más sobre los fondos reservados, supuestamente, claro, la realidad cualquiera sabe...:Exteriores: Tiene asignados 186.310 euros, 30,99 millones de pesetas. Defensa/militarismo: El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) asume el gasto de 8.414.170 euros (1400 millones de pesetas aproximadamente). Además, el ministerio de defensa/militarismo cuenta con 512.660 euros (unos 85,3 millones de pesetas). Interior con 5.709.610 euros, 949,99 millones de pesetas.

Y esto es sólo en fondos reservados, y cada vez más oposiciones a policías y menos para enseñanza y servicios sociales. La situación es cada vez más preocupante, y van a empezar a pagarlo l@s inmigrantes pobres, a los ricos se les da la cumbre de Sevilla...

estadono

 
 

Índice General  Portada  Contraportada  Agenda  Actualidad  Sociedad  Gaceta Sindical  A.I.T.  Mundo  Ecología  Buscando el Norte  Opinión  Ocio Cultura  Comunicados  Vida Confederal