background image
En marzo miembros de la Redacción de Econo-
mía del periódico cnt nos desplazamos a la Uni-
versidad Autónoma de Barcelona (UAB) para
entrevistar a Miren Etxezarreta Zubizarreta. Mi-
ren es catedrática de Economía Aplicada y da cla-
ses de las asignaturas Desarrollo Económico y
Política Económica. Defiende un enfoque mar-
xista y anticapitalista de la economía. No en
vano ha participado en numerosas charlas y de-
bates en contra de la globalización capitalista
y la UE, ha escrito numerosos libros así como tam-
bién coordina actualmente el Seminario de Eco-
nomía Crítica Taifa
, en Barcelona.
¿Puedes presentarte brevemente?
Me llamo Miren Etxezarreta, soy economista
de profesión. He procurado muchos años tra-
bajar la economía critica. Estoy en los movi-
mientos sociales.
¿Por qué se enseña economía mayoritaria-
mente neoliberal en nuestras facultades?
Siempre se ha enseñado el pensamiento domi-
nante. En este momento es la economía neoli-
beral. ¿Cómo se ha llegado a eso? Hay una serie
de mecanismos muy indirectos y muy sutiles
que hacen que la gente aprenda la economía
neoliberal. Si eres un estudiante brillante, como
sólo te enseñan economía neoliberal, es la que
aprendes, después pasas a hacer un doctorado,
y como ya la has estudiado, sigues con la eco-
nomía neoliberal, y para ser profesor tienes que
presentar artículos en revistas donde publican
sólo economía neoliberal... No hay censura di-
rectamente, son canales muy indirectos, den-
tro de la propia profesión, que hacen que el
sistema se perpetúe. Además te rodean de un cli-
ma en el que si eres crítica estás muy despres-
tigiada, eso es difícil de sostener. Se trata de
descalificar profesionalmente e ideológicamen-
te a la gente que hace otras cosas. Un debate ide-
ológico con los neoliberales se puede hacer pero
su argumento siempre es que estas obsoleto/a,
atrasado/a. Una de las razones de la situación
actual es la falta de debate disciplinar-ideológico.
¿Crees que se busca la desaparición de los
planes de estudios de asignaturas como his-
toria económica o pensamiento económico
que ponen en duda la hegemonía de la teo-
ría y práctica económica liberal?
En parte sí. Sobre todo en algunas facultades
que quieren ser "modernas" y muy matemáti-
cas teniendo prestigio por esa línea. De hecho se
ha eliminado en algunas facultades y se elimina
más por la convicción de los que mandan de que
la economía tiene que ir por los derroteros actuales,
que por censura. Evidentemente no son inge-
nuos, saben muy bien lo que están haciendo.
¿El pensamiento anticapitalista ha tenido
siempre tan poco peso? ¿Por qué?
El pensamiento es fruto de la realidad, y de la
composición de fuerzas, en los años 60 y primeros
70 era más rico; las corrientes afines a Sraffa,
a Marx estaban más presentes. Esto no quiere
decir que fuera muy potente, pero más que aho-
ra sí. Por otra parte el hecho de que se consi-
dere que estás obsoleto y que no eres riguroso
si piensas en términos de Keynes o no digamos
nada si piensas en términos de Marxismo, hace
mella en el desarrollo del anticapitalismo.
Los economistas radicales americanos (Union
of Radical Political Economics) irrumpieron
en la 82ª reunión anual de la Asociación
Económica Americana (AEA) en 1969, de-
nunciando que el objetivo de esta Asocia-
ción y sus economistas miembros era apoyar,
cuales mercenarios, a la élite económica y que
eran los instrumentos necesarios para la
consecución de unos fines injustos. Concre-
tamente los acusaron de ser los sacerdotes
que predican en las facultades y los inge-
nieros que actúan en contra de los trabaja-
dores y a favor de los capitalistas
1
. ¿Crees
que esto es así con la mayoría de economis-
tas, también en el Estado español, hoy en
día? ¿Como se implementa en la práctica
todo esto?
En una inmensa proporción sí. Hay excepciones,
pero en general somos mercenarios y servido-
res del poder. Se implementa simplemente por-
que tenemos que comer de ahí. Lo importante
es que somos asalariados y por la condición de
asalariados nos vemos obligados a ello. En la
universidad que puede ser el reducto en que
podríamos tener mas libertad, tiene estos otros
mecanismos que lo impiden. Somos fruto de la
sociedad en la que vivimos.
¿Cómo has visto la evolución del comporta-
miento de los estudiantes ante los estudios
de economía?
Aquí estoy triste, pues percibo una regresión
fuerte en el interés de los estudiantes por unos
estudios de economía que les expliquen la re-
alidad. Hemos conducido a los estudiantes en
una dirección en que lo único que importa son
las notas, el currículum, para poder tener un
empleo mejor o una beca. No hay ninguna re-
lación coste-beneficio en que el beneficio sea lo
que sabes o aprendes, sino que la relación es
que el coste es el estudio y el beneficio es la nota,
el planteamiento pasa a ser tener la máxima
nota con el mínimo esfuerzo y no importa nada
lo que aprendas. Me preocupa bastante la mar-
cha que está llevando la universidad.
¿Cómo crees que se deberían estructurar los
estudios de economía y empresa? ¿Qué mé-
todos docentes crees más útiles?
Con muchas menos asignaturas, menos horas
de clase, más horas de trabajo personal en la
biblioteca, con asignaturas integradoras, con
mucha teoría, estar en la universidad significa
saber teorías. Habría que integrar muchísimo
más la historia y la vida cotidiana, el análisis de
tu disciplina y de la vida cotidiana. La clase
magistral se debería combinar con tutorías de
grupos pequeños, haciendo muchos trabajos,
entonces la gente aprendería mucho más. Los
métodos docentes deberían ser más activos por
parte del estudiante.
Creo también que es necesaria más cultura ge-
neral, los estudiantes no leen nada, en general
es patético. Estamos convirtiendo al estudian-
te universitario en una persona que es capaz
de repetir cuatro cosas, de aprender cuatro co-
sas, que no se necesita más. Para ir a trabajar a
una caja o a un ayuntamiento no se necesita
saber mucho. Se está produciendo lo que inte-
resa al poder, gente sin ninguna capacidad de
reflexión propia, y sin capacidad crítica y con poca
capacidad intelectual por falta de cultura a to-
dos los niveles. Las elites ya van a universida-
des privadas y hacen doctorados en las privadas.
¿Puedes definirnos brevemente la situación
actual de los/as trabajadores/as y del siste-
ma económico, sus problemas y las pers-
pectivas que se presentan?
Estamos en un punto en el que la clase traba-
jadora ha sufrido una derrota histórica fuerte des-
de los años 70 y, por lo tanto, su situación ha
empeorado. En este momento la situación se ha
degradado tanto que parece como si se empe-
zara a reaccionar un poco. Todo ello con muy po-
cas perspectivas de una sociedad libre. Si pierdes
el trabajo con 40 años no tienes esperanza en
encontrar otro. A pesar de todo, el 80% de la po-
blación cree que vive bien. Se da una situación
complicada en que materialmente el sistema
produce mucha riqueza y alguna se tiene que dis-
tribuir, pero la desigualdad está creciendo, los
salarios de la elite están creciendo mucho.
¿Crees que se está dando un proceso de de-
saparición de la clase media?
Yo no lo tengo tan claro. Veo una asalarización
creciente porque antes se vivía con un salario
y ahora se vive parecido con dos salarios. Creo
que lo que sostiene el sistema es la clase me-
dia, la elite de la clase obrera, que cada vez gas-
ta más dinero. El sistema sostiene una parte
importante de la población para que pueda re-
producirse y para legitimarse. Aun así hay un
20% de pobres en España. La gente compra pi-
sos a 50 años, la gente protesta, está angustia-
da, pero no toma medidas muy duras. Las
condiciones objetivas son cada vez más difíci-
les, pero a nivel subjetivo no lo parece. La cla-
se media se ha reforzado en muchas cosas. Ahora
hay más universitarios que nunca, pues la ma-
yoría de universitarios no tenían padres uni-
versitarios. Quizás vuestra generación es la
primera en la que estaréis peor que la de vues-
tros padres.
¿Cómo crees que se puede difundir la eco-
nomía crítica y con qué medios para ser útil
para los movimientos sociales y la población
en general?
Predicar y la praxis. Estamos viviendo una eta-
pa en la que da miedo decir que esto no funciona.
Lo primero que hay que hacer es una crítica só-
lida y los economistas jóvenes tenéis que pre-
pararos para ello. De todas formas, lo intelectual
solo no cambiará nunca una sociedad. Hay que
organizarse. Si algo podemos hacer, es facilitar
conocimientos y herramientas a los movimien-
tos sociales. Como economistas tenemos que
participar en ellos, tenemos que crear trabajos
económicos, rigurosos y sólidos como partici-
pantes, no como sabios. Hay muy pocos eco-
nomistas participando en movimientos sociales.
Creo también que el papel del profesional es
trabajar en su profesión. Tampoco me vale el
economista que es fantástico en la asociación
de vecinos o el sindicato, pero no hace traba-
jos de economía.
¿Qué alternativas a nivel teórico y de prác-
tica económica planteas para el cambio social?
Tanto a nivel teórico como de práctica, no creo
en las alternativas planteadas desde arriba. Yo
no creo que tenga que haber un diseño. Si hay
algo que nos ha enseñado la experiencia de la
URSS es que los diseños de arriba abajo son un
desastre. Es un proceso largo. Creo que en las
condiciones políticas, sociales y económicas ac-
tuales no es posible plantear una transforma-
ción radical y rápida del sistema capitalista. Las
alternativas se tienen que construir de abajo
arriba. Será, pues, a través del debate, de la re-
flexión, con los instrumentos que tengamos de
tipo técnico... pero no es un problema de téc-
nica, es un problema de política, de fuerza so-
cial. Si tú tienes fuerza social seguro que
encontrarás economistas que hagan un diseño
que a ti te interesa. En esto estaría más próxi-
ma a movimientos anarquistas o zapatistas de
abajo arriba, pero también creo que arriba debe
de haber instituciones que refuercen lo de aba-
jo. El caso de Venezuela, por ejemplo, es algo que
va de arriba abajo, como pasó en Nicaragua,
donde hace la revolución una elite, con el apo-
yo del pueblo, pero el pueblo no estaba integrado,
los valores no habían cambiado. En el momen-
to que hay una derecha que les ofrece lo que va-
loran a nivel material, se pasan a la derecha. Es
una superestructura puesta sobre una socio-es-
tructura muy débil, que no vale. Es el peligro de
Chávez. Por otra parte, con la competitividad glo-
bal no hay ninguna esperanza, hay que recha-
zarla de fondo. Con el mercado solo no hay
ninguna esperanza, tampoco creo que lo más im-
portante sea la estatalización de las economí-
as. La propiedad pública de los medios de
producción es necesaria pero no lo es todo. Tie-
ne que haber una planificación social, desde la
base de la población, que marque los ejes cen-
trales de la economía, y si fuese así no tendría
mucho inconveniente en que en algunas partes
de la economía funcionara la iniciativa privada,
así como la del tipo cooperativa o empresas di-
rigidas por sus trabajadores, siempre y cuando
no dejes que éstas dominen lo público. En el
caso de las transnacionales es imposible por-
que pueden con lo público.
Libros:
- Etxezarreta, Miren (coord.) La Reestruc-
turación del capitalismo en España: 1970-
1990
. Icària-Fuhem, Barcelona, 1991.
- Etxezarreta, Miren. "La vulnerabilidad
de los modelos económicos neolibera-
les", en el libro de Guerrero, Diego (co-
ord.) Macroeconomia y crisis mundial.
Trotta, Madrid, 2000. Disponible en
http://pc1406.cps.ucm.es.
- Fernández Duran, Ramón; Etxezarreta,
Miren. Globalización capitalista: luchas y
resistencias
. Virus-Baladre, Barcelona, 2001.
- Etxezarreta, Miren (coord.) "Crítica a la eco-
nomía ortodoxa". Seminario de Economía
Crítica TAIFA
. Universitat Autònoma de
Barcelona, Servei de Publicacions, 2004.
Webs:
- www.economiacritica.org
- www.seminaritaifa.no-ip.org
- cursos.seminaritaifa.org
Notas:
[1] Se puede leer la declaración entera en
Información Comercial Española, nº488,
abril de 1974, p. 88. También se puede
leer sobre el tema en Samuel Bowles.
"Los economistas como servidores del
poder". Revista Española de Economía,
Enero-Abril de 1977, pp. 474-483.
Economía
cnt
n°327 octubre 2006
1
133
"En general, los economistas somos
mercenarios y servidores del poder"
Entrevista a Miren Etxezarreta Zubizarreta
A pesar de todo, el 80% de la población cree que
vive bien
La propiedad pública de los medios de producción
es necesaria pero no lo es todo
Para comunicarte con esta sección:
economiacnt@gmail.com