Ricard de Vargas Golarons
N
os matan a las personas, pero
las ideas nunca las podrán
matar. Renacen siempre que se
mantiene, que pervive, la explo-
tación y las opresiones cotidia-
nas. Y la realidad actual no es demasiada
esperanzadora campa libremente la especu-
lación más brutal, la explotación capitalista
más salvaje, la precariedad social y laboral
como nunca se había visto, a la vez que
capas obreras y populares pasan cada vez
más a engrosar las bolsas sociales de la
pobreza, mientras una minoría se enriquece
cada vez más.
Y cuando nuestra vida cotidiana se ve
más dirigida y controlada desde arriba, en
medio del crecimiento de la mentira, la mani-
pulación y la corrupción no solo toleradas,
sino incentivadas.
También, cada vez más, asistimos a la des-
trucción sistemática de nuestro territorio,
cuando todavía nos son negados nuestros
derechos lingüísticos y nacionales, legítimos
y democráticos.
Volviendo a Salvador, hace falta insistir de
nuevo -más allá de toda recuperación "demo-
crática" y partidista- que él, que al igual que
miles de jóvenes de su época no eran, ni se
definían como antifranquistas.
Resultado de las luchas obreras más radi-
cales del momento, Puig Antich era un revo-
lucionario anticapitalista, encaminado en su
práctica autónoma hacia la transformación
radical de la sociedad, se enfrentaba no sólo
a la explotación capitalista en todos sus
aspectos, sino también hacia los partidos y
grupúsculos reformistas y vanguardistas que
querían dirigir y controlar el movimiento
obrero y la lucha en los barrios.
La clase obrera más radical y el MIL rom-
pieron entonces con el dirigismo imperante,
abrieron camino hacia la autogestión, la
autoorganización de clase y a las asambleas
decisorias, entre otras aportaciones.
Hay que decir también que, a principios
del setenta, había muchos Salvador Puig-
Antich dispuestos a todo, incluso a dar la
propia vida si hacía falta, por conseguir una
sociedad y un país realmente más libre.
Buena parte de las aportaciones del MIL, de
su proyecto revolucionario, son hoy todavía
vigentes, pese al tiempo que ha transcurri-
do, puesto que de una manera espontánea y
contestataria, responden contra el sistema
actual de dominación capitalista, todos aque-
llos y aquellas que luchan por una liberación
real en estos últimos años: movimientos
sociales, okupas, movimiento libertario,
asambleas de barrio y pueblos, etc., parten
de planteamientos asamblearios, autoorga-
nitzativos, autónomos, antijerarquicos y
anticapitalistas.
Hoy, tras tantos años de silencio "demo-
crático" impuesto sobre nuestro pasado his-
tórico más inmediato, parece que les ha dado
con urgencia por la recuperación de la memo-
ria histórica.
Y sabedores del contenido de la película
Salvador, a punto de estrenarse, que tiene
sus antecedentes manipuladores y mentiro-
sos en el libro Cuenta atrás de Escribano, en
el que se da una visión falseada, manipula-
da y mitificada de la vida de Puig-Antich, al
cual se aísla, con intencionalidad política, de
las luchas obreras y populares autónomas y
anticapitalistas de los primeros años seten-
ta, sin las cuales su vida y su muerte no tie-
nen ningún sentido.
Y hartos como estamos de la apropiación
y recuperación de las luchas del movimien-
to libertario y antiautoritario para otros inte-
reses ideológicos y partidistas, ante esta
nueva provocación, que representa la exhi-
bición del mencionado film, todos aquellos y
aquellas todavía vivos: los ex-MIL, ex-OLLA,
ex-Grupos Autónomos, ex-GOA (Grupos de
Obreros Autónomos),ex-plataformas antica-
pitalistas, y tantos miles de trabajadores anó-
nimos, verdaderos protagonistas de la
historia que se nos oculta, todos juntos y en
el momento que lo creamos oportuno, con
firmeza y objetividad histórica, daremos la
respuesta que creamos más adecuada.
Responderemos con la denuncia contun-
dente de esta flagrante falsificación históri-
ca. No toleraremos que tanto a la juventud,
que desconoce la historia más reciente, como
a toda la ciudadanía en general, se la enga-
ñe y confunda.
Se puede no compartir ni la manera de
luchar, ni los métodos ni la finalidad del MIL
y de buena parte del movimiento obrero
catalán de los finales del franquismo. Pero lo
que nunca se puede hacer es prescindir, ocul-
tar y borrar olímpicamente una parte de la
historia contemporánea de nuestro país. Un
pueblo, un país que desconoce su propia his-
toria no tiene futuro ni va en ningún lugar.
Ricard de Vargas Golarons es ex miembro
del MIL (Movimiento Ibérico de Liberación),
historiador y escritor.
cnt
n°323 mayo 2006
2
233
CNT de L´Hospitalet de Llobregat
U
GT y CC.OO., llevan monopoli-
zando la voz sindical desde la
desaparición de los sindicatos
verticales. Tras una serie de
huelgas y protestas todas pro-
tagonizadas por el Pueblo, el Estado con la
complicidad de estos y todos los demás sin-
dicatos salvo la CNT, aceptan una nueva nor-
mativa laboral. Redactan una ley donde no se
le reconocerá a la asamblea de trabajadores
la capacidad de obrar. Optan porque se le reti-
re la voz al verse beneficiados por un nuevo
sistema: El Comité de Empresa. La Patronal
pronto empezará a repartir jugosas tartas de
sobornos sí a cambio estos estampan su firma
aceptando una suculenta flexibilidad laboral
que, traducido quiere decir: Contratos preca-
rios, mínima seguridad laboral, la deslocali-
zación de empresas y, un largo etcétera más.
Prohiben pactar o negociar con la patronal
porque esto sólo estará en sus manos trans-
formando rápidamente estas farsas sindicales
para contentar al trabajador, en grandes revo-
luciones obreras. Todas ellas dirigidas por
unos personajes que no están sujetos a nin-
gún tipo de disciplina, ni siquiera a dimitir
aunque no guste lo que hagan. Serán tus
representantes sindicales los que negociarán
en tu nombre y, sí así lo desean no convo-
carán asambleas informativas salvo en las
etapas electorales que deben confraternizar
con ahora sus compañer@s. Serán los únicos
días que aparecerán por su antiguo puesto de
trabajo e intentarán simpatizar con los tra-
bajador@s desconociendo absolutamente la
situación real o los problemas del entorno de
est@s. Pero, sí que les recordarán los "favo-
res" hechos o los que aún pueden quedar por
hacer para que su sindicato resulte el más
votado en unas elecciones sindicales: Libres,
Secretas e Imparciales.
La CNT, por rechazar todo tipo de princi-
pio de autoridad y, por tanto cualquier repre-
sentante con poder e inamovible, por no
aceptar subvenciones ni del Estado ni de la
Patronal y, por mantenerse coherente en sus
principios ideológicos, sufrió escisiones de
personas que temieron con las dificultades
que conlleva el llevar acciones anarco-sindi-
calistas. La CGT, apostó por el sindicalismo
fácil. A la negociación bajo la comodidad de
los despachos de las grandes empresas capi-
talistas deseosas de grandes despidos porque:
No venden tanto como producen y, los sobran-
tes que hay en sus almacenes tienen un pre-
cio muy alto llamado, aunque ya no los llamen
así, obrer@s. Se sienten orgullos@s y, pro-
claman ser la tercera fuerza sindical y anar-
cosindicalista. NO. La CGT, ni es la tercera
fuerza sindical aunque empezáramos por la
cola y, mucho menos con ideas anarcosindi-
calistas. Transcurridos estos años, la CGT sólo
ha servido para entorpecer a esos sindicatos
denominados mayoritarios y, a ellos mismos
al estar plagados de conflictos internos. Lo
cierto es que unos u otros sólo les queda desa-
creditar la alternativa que, tanto temieron
algunos y que otros bien pronto desestimaron.
Pero, es la única que le queda hoy por hoy a
la clase obrera después de tantos años de sin-
dicalismo artificial: La lucha. Una lucha sin
intervención del Estado ni de la Patronal y
con autogestión con sus múltiples trabas.
Ell@s, consiguieron adormecer la voz de
la CNT pero, no nos callaron y volvemos a
decir sin ninguna vergüenza que, nos con-
denamos nosotr@s mism@s a realizar lo que
ya nadie recuerda hacer ni, quieren que
nosotr@s hagamos: La acción directa con
nuestras propias herramientas para realizar
esa lucha sindical siempre nuestra al ser sólo
obrera.
Las elecciones sindicales celebradas en España durante estos últimos veinticinco años y, herederas de las que se
celebraban durante la dictadura franquista donde los trabajador@s eran llamad@s periódicamente a elegir sus
enlaces sindicales. En unos procesos como los actuales, falsos y sucios, al no convocar a todos los trabajador@s a
las urnas y, donde la idea básica del sindicalismo ha desaparecido. Ha dejado prácticamente de existir al centrase
únicamente en como derrotar al sindicato rival y, superar ese 10% o ese 15% de votos electores dependiendo sí el
ámbito es estatal o autonómico para obtener así la apreciada e inmoral llave que les permitirá negociar con el
Estado y con la Patronal.
No a las elecciones sindicales
Lo que le queda hoy por hoy a la clase obrera
después de tantos años de sindicalismo artificial:
La lucha. Una lucha sin intervención del Estado
ni de la Patronal y con autogestión
Responderemos con la denuncia contundente de
esta flagrante falsificación histórica. No
toleraremos que tanto a la juventud, que
desconoce la historia más reciente, como a toda la
ciudadanía en general, se la engañe y confunda
Hoy, tras tantos años de silencio "democrático" impuesto sobre
nuestro pasado histórico más inmediato, parece que les ha dado con urgencia por la
recuperación de la memoria histórica. Han transcurrido ya 32 años desde la ejecución
de Salvador, y ciertamente muchas cosas han cambiado, se han transformado, mientras
que muchas de las ilusiones y esperanzas de entonces han sido frustradas y
traicionadas.
Salvador Puig-Antich,
treinta y dos años después
Opinión