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W. Firth
E
n julio de 1887 el joven oculista judío
Lázaro Ludovico ZAMENHOF (1859-
1917) publicó en Varsovia con el seu-
dónimo "doctor Esperanto" y ante la
recelosa mirada de la censura zarista,
su primer libro de texto con ejercicios de la Len-
gua Internacional en ruso, tras el cual siguieron
en el mismo año ediciones en polaco, francés y
alemán. En la "Lengua Internacional" de Zamen-
hof, "esperanto" significa "el que tiene esperan-
za, el que espera" y Zamenhof efectivamente
esperaba contribuir con la creación de la lengua
internacional a la comunicación entre los pue-
blos y a la paz mundial. La palabra Esperanto se
convirtió enseguida en el nombre de esta lengua.
Gracias a su regularidad y flexibilidad, el espe-
ranto es relativamente fácil de aprender. Se escri-
be fonéticamente, lo que significa que existe
paralelismo entre la escritura y la pronunciación.
La ortografía es sistemática. La gramática ape-
nas tiene excepciones; los afijos, que se pueden
usar de muchas maneras, contribuyen a la preci-
sión y fuerza expresiva de la lengua. El léxico se
basa sobre todo en raíces latinas y germánicas, que
por otro lado aparecen en muchas lenguas. La
impresión general, cuando se oye hablar espe-
ranto, es que suena como el italiano o el español.
Aunque el origen europeo de las palabras hace el
esperanto más difícil para los chinos que para los
alemanes, sin embargo para los chinos el esperanto
es bastante fácil, por lo menos más que el inglés.
Eso sucede por el amplio uso de palabras com-
puestas y derivadas, cuyo sentido es fácilmente
comprensible, pues los monemas se añaden siem-
pre a la raíz sin cambios. Ese carácter aglutinan-
te es típico por ejemplo en las lenguas altaicas.
Por el contrario el alemán pertenece a las len-
guas flexivas, en las que la raíz no es inmutable
(Haus-Häuser; schreiben-schrieb).
Hoy día la dispersa comunidad lingüística del
esperanto tiene cerca de un millón de hablantes.
Existen decenas de miles de libros en esperanto
(en gran parte literatura original) y aparecen
regularmente muchos cientos de periódicos o
revistas, más o menos pequeños, de los cuales
muchos se distribuyen mundialmente. Apenas
hay día sin reunión internacional, como las de
asociaciones especializadas, congresos, encuen-
tros juveniles, seminarios, semanas de vacaciones
o convivencias regionales en todas partes del
mundo. Además, muchas emisoras emiten pro-
gramas en esperanto, algunas incluso a diario.
El esperanto es a veces la lengua familiar coti-
diana en casa de parejas mixtas de diferente ori-
gen, y sus hijos lo hablan como lengua materna
(además de la respectiva lengua nacional y a veces
de otra lengua). El esperanto evoluciona día a día
y se adapta a las cambiantes necesidades de sus
hablantes -como sucede con cualquier lengua viva-
gracias al préstamo léxico y a la construcción de
elementos a partir de los recursos existentes, sin
perder por ello su relativa simplicidad. Eso ocurre,
porque la diferenciación semántica y la capacidad
expresiva de una lengua no dependen de su ori-
gen o de factores lingüísticos inmanentes, sino de
las necesidades comunicativas de sus hablantes.
A veces se usa la expresión lengua auxiliar o
la de lengua artificial para caracterizar al esperanto.
Para quienes no conocen la extensión real del uso
práctico del esperanto, estas nociones a veces
crean la imagen errónea de una lengua primiti-
va y pobre de expresión, cuya única esencia viene
determinada por la capacidad intelectual de su cre-
ador y que apenas supera lo que se puede meter
entre las dos cubiertas de un libro. La mayoría
de los hablantes de esperanto ya desde el princi-
pio se dieron cuenta de que una lengua apropia-
da para todas las necesidades comunicativas de
la existencia humana sólo puede crearse median-
te un proceso colectivo. Así el esperanto no nació
de la nada, igual que ocurre con la lengua crio-
lla de Haití por ejemplo. Una lengua aparece cuan-
do responde a una necesidad.
Evolución ideológica.
1. En general.
Junto con el esperanto como lengua de interco-
municación, Zamenhof difundió la ideología casi
religiosa "homaranismo" (aproximadamente, amor
a los hombres y a la humanidad) del esperanto.
Esta idea difundida con pasión se basa en un pen-
samiento liberal y humanista, por ejemplo en la
idea de que la humanidad entera es una familia,
que debe recuperar el camino hacia su identidad;
o la idea de que todas las religiones del mundo tie-
nen un origen común por lo que podrían hacer-
se converger. Algunos hablantes de esperanto ven
interesante esta idea y la interpretan de diversas
formas, pero por otro lado muchos hablantes no
parecen capaces de sacar mucha inspiración del
amor a la humanidad a la manera de Zamenhof.
Después de la publicación del proyecto en 1887
en Varsovia, el esperanto se extendió muy rápi-
damente, primero por territorios de lengua rusa.
Una de las primeras obras literarias en la nueva
lengua (aparte de la propia intensa actividad artís-
tica y traductora de Zamenhof) fue En la tombo
(En la tumba), de Nicolai Borovko, escrita en 1892,
que trata del tormento de una persona enterra-
da en vida. El anarquista cristiano León Tolstoi se
mostró claramente favorable al esperanto. Este
periodo ruso finalizó de golpe en 1895, cuando la
única revista de esperanto publicó un artículo de
Tolstoi, que fue prohibido por la censura zarista.
Siguió después un periodo francés con el primer
congreso internacional de esperanto en 1905 en
Boulogne-sur-Mer (con 688 participantes de 20 paí-
ses). Allí Zamenhof se retiró oficialmente como fuer-
za propulsora del movimiento, para que la evolución
posterior de la lengua la decidiera el mismo movi-
miento por el esperanto.
En 1905 el anarquista Paul Berthelot fundó
la revista Esperanto, publicada todavía hoy. En
1908 Hector Hodler fundó la Asociación Univer-
sal de Esperanto (UEA), que agrupa hasta hoy a
la mayoría de las organizaciones de esperanto del
mundo. La sede de UEA está en Rotterdam.
Hasta la Primera Guerra Mundial el esperan-
to consigue muchos adeptos en Francia. De allí
se extendió por el mundo, primero por Japón y
China. En Praga empezó en 1921 a instancias
de Eugéne Adam (Lanti) un movimiento espe-
rantista con objetivos emancipadores y estruc-
tura anacional, la Sennacieca Asocio Tutmonda
(SAT, algo así como Asociación Anacional Mun-
dial), que contribuyó considerablemente a la
ampliación de la base sociocultural de la len-
gua. La sede de SAT está en París. (Ver también
II.2. Esperanto y anarquismo).
El siguiente periodo de florecimiento duró de
10 a 15 años, dependiendo de las condiciones de
cada país: existió también una fase húngara, que
hizo de Budapest la capital cultural del esperan-
to durante muchos años. Pero la aparición de regí-
menes totalitarios y militaristas, que llevó a la
Segunda Guerra Mundial y después a la guerra
fría, frenó ese crecimiento durante varias déca-
das. Sobre todo después de la guerra el expan-
sionismo de la lengua y de la cultura
angloamericanas funcionó con rapidez con lo que
descendió el interés por el esperanto.
Por primera vez en 1954 y después en 1985,
la Asamblea General de la UNESCO reconoció la
importancia del esperanto para intercambios
intelectuales internacionales. En septiembre de
1993 el congreso mundial de la asociación de
escritores PEN aceptó al centro PEN de esperan-
to (es decir, de los escritores de lengua esperan-
to) como asociación miembro, reconociendo con
ello al esperanto como lengua literaria.
La expansión mundial del esperanto no es uni-
forme: a pesar de progresos en los últimos años,
apenas se encuentra en países de África y Asia.
Los hablantes de esperanto viven sobre todo en
Europa. A menudo se discute en el movimiento
esperantista si por eso el esperanto es eurocén-
trico, pero el verdadero carácter internacional del
esperanto no permite considerarlo puramente
europeo. El desarrollo en algunos países (China,
Irán, Togo, Congo) fue durante algún tiempo con-
siderable, mientras en otros países aún no exis-
te movimiento esperantista organizado.
Una sobresaliente actividad desempeña en el
movimiento esperantista la asociación juvenil de
UEA, TEJO. Igual que la asociación esperantista
mundial UEA, organiza un congreso anual y nume-
rosos encuentros (de los cuales merecen especial
mención los Seminarios Internacionales de las
Juventudes Alemanas Esperantistas, que se orga-
nizan por Nochevieja).
Una de las tendencias en esperanto es el "rau-
mismo" (llamado así por la ciudad finlandesa de
Rauma, en donde tuvo lugar el congreso de TEJO
en 1980). El "raumismo" considera a los hablan-
tes de esperanto como una especie de pueblo en
la diáspora y se esfuerza por crear con el esperanto
valores culturales (por ejemplo literatura). Disien-
te de los esfuerzos radicales para imponer mun-
dialmente el esperanto como segunda lengua
universal y en cambio lo considera como una len-
gua entre muchas, la cual se puede utilizar según
se necesite y sin ambiciones mundialistas.
La evolución del esperanto la sigue una comi-
sión, denominada Academia de Esperanto. La
tarea de la Academia es cuidar la constante evo-
lución de la lengua en armonía con el Funda-
mento, la base lingüística elaborada por Zamenhof.
Las decisiones de la Academia no tienen carácter
obligatorio, sino que son más bien sugerencias,
que poseen la fuerza de recomendaciones sufi-
cientemente trabajadas. De hecho, la Academia a
menudo o sigue de lejos la evolución en el espe-
ranto o no es capaz de aportar recomendaciones
unánimes en algunos puntos por diferencias inter-
nas de opinión.
A veces aparece el tema de si el esperanto es
sexista, pues -como se deduce de un análisis super-
ficial- las formas femeninas son derivadas de las
masculinas. En primer lugar, eso es de alguna
manera cierto, pues en las terminaciones de per-
sona en esperanto en efecto las formas femeni-
nas se pueden formar siempre a partir de la forma
básica añadiendo - in - por ejemplo laborist-in-o
(trabajadora). Pero la diferencia básica entre el
esperanto y la lengua alemana radica en que el espe-
ranto no tiene género gramatical. Las palabras
sin sexo natural tampoco lo tienen gramatical (al
contrario de lo que ocurre por ejemplo en el ale-
mán o el español). Aunque la estructura básica de
la lengua no es sexista, cabe anotar que el uso
real del esperanto en una sociedad patriarcal se
efectúa verdaderamente de forma sexista. Pocas
veces se usan las posibilidades existentes para
terminaciones masculinas, pues normalmente se
considera la forma básica como si fuera masculi-
na; por eso aparece con facilidad la crítica (bási-
camente falsa, pero cierta en la práctica) de que
las formas femeninas derivan (al parecer) de las
masculinas. Para desmontar el sexismo lingüísti-
co, tanto en esperanto como en alemán o espa-
ñol, basta con usar más conscientemente la lengua.
2. Esperanto y anarquismo.
Los anarquistas estuvieron entre los pioneros de
la difusión del esperanto. En 1905 se fundó en
Estocolmo el primer grupo esperantista anar-
quista. Siguieron muchos otros: en Bulgaria,
China y otros países. Anarquistas y anarcosindi-
calistas, que antes de la Primera Guerra Mundial
pertenecían al grupo más numeroso de los obre-
ros esperantistas, fundaron en 1906 la liga inter-
nacional "Paco-Libereco" (Paz y Libertad), que
editó la Revista Social Internacional. Paz y Liber-
tad se unió en 1910 con otra asociación progre-
sista, "Obreros Esperantistas". La organización
resultante se denominó "Liberiga Stelo" (Estre-
lla liberadora). Hasta 1914 esta organización
editó mucha literatura revolucionaria en esperanto,
entre otras también anarquista. Ello redundó en
los años anteriores a la Primera Guerra Mundial
por ejemplo en una activa correspondencia entre
anarquistas europeos y japoneses. En 1907 el
congreso internacional anarquista de Amster-
dam emitió una resolución sobre el asunto de la
lengua internacional, y en los años siguientes
hubo resoluciones congresuales similares. Los
anarquistas que participaron en aquellos con-
gresos, se consagraron principalmente a las rela-
ciones internacionales de los anarquistas. En
Alemania se usó mucho el esperanto sobre todo
entre 1920 y 1933 en el movimiento obrero. En
agosto de 1932 la Asociación Obrera Esperantis-
ta Alemana tenía 4.000 miembros -por algo gus-
taban llamar al esperanto el latín de los obreros-.
El movimiento obrero esperantista desarrolló
intercambios internacionales de forma multila-
teral: "Los obreros esperantistas pertenecían nor-
malmente a los partidos y a los movimientos
culturales y sociopolíticos de entonces. Consi-
deraron como propia la tarea de la utilización de
la lengua internacional esperanto en el ámbito
internacional según el sentido de sus respectivas
organizaciones (...) Con ocasión de las olimpia-
das obreras el esperanto desempeñó un impor-
tante papel como recurso de intercomunicación
de pueblos de diferentes lenguas. Aparte de eso,
el esperanto estaba a disposición de las asocia-
ciones culturales de todas las tendencias políti-
cas y sindicales del movimiento obrero, como por
ejemplo las Arbeiter-Turn und Sportbund (Liga
Deportista y Gimnástica Obrera), la Arbeiter-
Samariter-Bund (Liga Samaritana Obrera) [...] y
muchas otras". (Illustrierte Geschichte der Arbei-
ter-Esperanto-Bewegung, p. 66).
En agosto de 1921 se reunieron en Praga 79
obreros de 15 naciones. Fundaron la ya mencio-
nada SAT, hasta hoy activa organización de izquier-
distas antinacionalistas. SAT alcanzó su apogeo
en los años 1929-1930. Entonces tuvo 6.524 miem-
cnt
n°321 marzo 2006
Cultura
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Esperanto y Anarquismo
La lengua internacional esperanto es una lengua planificada creada en principio para la
comunicación internacional. De los cerca de mil proyectos conocidos de lenguas planificadas,
sólo el esperanto ha conseguido con éxito una vida práctica de más de un siglo.
La expansión mundial del esperanto no es
uniforme: a pesar de progresos en los últimos años,
apenas se encuentra en países de África y Asia
L. L. Zamenhof.