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Libros.
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Lizanía. La anarquía andante....................................... 27
Cultura
cnt
n°321 marzo 2006
2
233
J. Blasco
P
ara la receta de este mes, contamos con
la inestimable colaboración de dos de los
grandes CHEFarsantes de la clase traba-
jadora, por un lado José María Fidalgo y
por el otro Cándido Méndez.
Nos hablarán de los acuerdos que firmarán den-
tro del marco de la reforma laboral, y que pretenden
presentarnos en forma de ensalada. La receta que
nos proponen es sencilla, aunque con trampa y car-
tón: está compuesta de una base de reducción de 45
días por año con un máximo de 42 meses a 33 días
con un máximo de 24 meses.
La acompaña una extensión de las ETTs a todas
las ramas de la producción, proseguimos con la eli-
minación de autorización administrativa en los expe-
dientes de regulación del empleo o el rechazo de
cualquier responsabilidad subsidiaria de la empresa
principal respecto a las subcontratas.
Algo fresco para el paladar es de agradecer en
cualquier ensalada, así que "mejoran" la contrata-
ción a tiempo parcial a cambio de una mayor flexi-
bilidad en el tiempo de trabajo.
Revisar las causas de despido objetivo o que el
juez no intervenga en la valoración de este tipo de
despidos son algunos otros condimentos que tam-
poco podemos olvidar.
Y para terminar, se nos olvidaba el aderezo, y
quiénes mejor para ello que la patronal y el gobier-
no. Joder, qué indigesta esta ensalada... creo que
esta receta me la voy a saltar.
CREMA DE CALABACÍN
INGREDIENTES:
Calabacines
Ajo
Nata
Aceite
Pimienta negra
Sal
Elaboración:
Pelar los calabacines.
Poner aceite en la cazuela y rehogar los
ajos.
Retirar los ajos y freír los calabacines duran-
te 5 minutos. Si se quiere se puede añadir un
poco de cebolla.
Salpimentar los calabacines y echarle la
nata, dejar un par de minutos cociendo.
Batirlo todo y pasarlo por el chino para
darle una textura más delicada.
Se puede acompañar de queso rallado.
El sindicato CNT-Altiplano, en colaboración con CNT-Alcoy, ofre-
cen en proximo domingo 12 de marzo las siguentes actividades:
11:30h. Charla: "La mujer como mujer, no como esclava", a
cargo de CNT - Alcoy.
14:00h. Comida popular. 5 euros
16:30h. Proyeccion de la pelicula Norma Rae. Biografía de una
de las primeras mujeres que reivindicaron su emancipación.
CNT-Altiplano: c/ Cura Ibañez, nº 12. Yecla
Aptdo. correos 47 - 30520 Jumilla
Lunes y jueves: 21:00 a 22:30 h.
Sábados: 18:00 a 20:00 h.
gastronomía
Germinal
E
ste comentarista, entre tantas otras
debilidades, tiene la de gustarle las
películas de Steven Spielberg. ¡Sí, ya
lo sé! Que no es un personaje de fiar.
Véase su tramposa Lista de Schlinder.
Pero uno a veces ve lo que quiere ver. Este es el
caso de su última obra Munich. Es posible que el
director norteamericano no se plantee ni de lejos
lo que uno ha querido ver en su película. Es más,
lo ha dicho explícitamente en una entrevista a la
revista Time. Pero que alguien lo haya podido pen-
sar, como es mi caso, ya habla de los interrogan-
tes que deja. Como el escozor que produce el agua
al infectar una herida en un dedo de una mano.
Ya es significativo que se haya estrenado en los
Estados Unidos prácticamente sin campaña publi-
citaria digna de tal nombre en una superproduc-
ción como son las películas de este director.
Casi no merece la pena detenerse en su factu-
ra. Fotografía, ambientación y actores rayan a la
altura que caben esperar. El guión y el ritmo de
la película no deja respiro al espectador hasta el
punto de que, a pesar de su larga duración, el
"entretenimiento está asegurado". Entonces lo que
nos hace verla con mayor o menor simpatía es el
mensaje que lanza. Ya sabe el paciente lector que
antes que la forma, prefiero el fondo. Aunque
mejor que una y otra vayan unidas. En este caso,
como alguien ha escrito, es que no toma partido
por nadie. Algo políticamente incorrecto y, más en
un tema como el conflicto de Oriente Próximo,
tratado por un judío. De ahí las críticas que ha
recibido de su comunidad. Aunque tampoco han
faltado las de los palestinos. Más aún, es molesto
y, para algunos intolerable, que se plantee la cues-
tión ética y más si se le pide a un Estado. ¿Todo
está justificado? ¿Está más allá del bien y del mal
su venganza?, ¿el fin justifica los medios?
Quizás el mayor problema que pueda tener
Munich es precisamente el equilibrio entre las
reflexiones que provoca y su envoltura de pelícu-
la de "suspense". Pero esta es una cuestión sobre
la que muchas veces se ha dicho que lo "profun-
do" no significa aburrimiento. Y este es el caso.
Pero por deformación o lo que sea siempre me lo
pregunto y más en este caso en que la venganza
termina convirtiéndose en un carrusel incontro-
lado de muertes que terminan por hacer asquear
hasta al propio ejecutor. No es la primera vez que
el ejecutor termina odiando su trabajo al hacerse
unas preguntas. Pero sí es de las raras ocasiones
en que se hace desde el corazón de la mayor fábri-
ca de películas y por alguien a quien se le consi-
dera de los suyos. Aunque las preguntas se las
haga un individuo que termina por rebelarse con-
tra el monstruo para el que ha trabajado incondi-
cionalmente.
El Estado no puede tener corazón. Siempre sus-
tituirá a los servidores que duden; los apartará en
el mejor de los casos. Algo que no se plantea
siquiera con sus enemigos. Para esos directamen-
te busca su destrucción. No hay Estado bueno.
Siempre será un Leviatán que sólo responde a los
intereses de los grupos que lo sostienen. Incluso
al israelí. La gran tragedia de los perseguidos por
los nazis, de los exterminados, fue la creación del
Estado de Israel. El paraíso soñado se convirtió en
una pesadilla. Como todo poder se muestra impla-
cable con sus enemigos. No repara en los medios
que utiliza. Los considera legítimos. Todo vale para
sobrevivir.
No es posible que el Estado tenga corazón. Pero
sí que lo tengan sus ciudadanos, incluso quienes
le sirven en las cloacas. Es lo que plantea Munich
y lo que une a la película de Spilberg con otra apa-
rentemente muy alejada y también en las carte-
leras estos días: Caché, del director alemán Michael
Haneke. Otra película interesante de ver por el
tema que plantea: los demonios que toda socie-
dad tiene en sus armarios.
¿Tiene el
monstruo corazón?
cine
Ensalada
de caraduras
Munich
(Munich)
Suspense, drama
Dirección: Steven Spielberg
Guión: Eric Roth, Tony Kushner
Intérpretes: Ayelet Zurer, Ciarán Hinds, Daniel
Craig, Eric Bana, Geoffrey Rush, Hanns Zischler,
Mathieu Kassovitz
Montaje: Michael Kahn
Fotografía: Janusz Kaminski
Música: John Williams (ll)
Producción: Barry Mendel, Colin Wilson, Kathleen
Kennedy, Steven Spielberg
EE.UU., 2005
2 h 44 min
En este caso, como alguien ha escrito, es que no toma
partido por nadie. Algo políticamente incorrecto y, más
en un tema como el conflicto de Oriente Próximo,
tratado por un judío
8 de marzo.
Día de la mujer trabajadora