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Mi barrio a la hora del toque de queda.
La vida en los suburbios de Francia ........................... 18
Huelga en Gate Gourmet. FAU-AIT apoya a los
trabajadores en lucha .................................................. 19
Internacional
cnt
n°319 enero 2006
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Michal Tulík
Sec. Internacional de Priama Akcia-AIT
Situación política y económica.
E
n el período 1994-1998 el poder está
en manos de una coalición de parti-
dos nacionalistas, de izquierdas y de
centro. Se trata de un período de tran-
sición típicamente posestalinista. Lo
que más impacta públicamente desde el inicio
son los escándalos de corrupción y las privatiza-
ciones, que mostraron la codicia de la nueva eli-
te en el poder. Muchas empresas se venden a
personas próximas a los partidos o a quienes pa-
gan algún dinero a la elite. Politológicamente, se
podría decir que hasta 1998 hubo un intento de
construir un estado nacional fuerte, lo que sig-
nifica la compra de tantas propiedades como sea
posible y concentrarlas en manos de los capita-
listas eslovacos ligados a la coalición gobernan-
te. Otro objetivo consistió en la quiebra voluntaria
de las nuevas empresas privadas por parte de sus
propietarios, utilizando las leyes de tal manera que
les reportasen beneficios económicos. Natural-
mente, estas medidas de la elite en el poder de-
rivaron en el aislamiento internacional.
Después de 1998 se produce un cambio de
rumbo. No obstante, muchas empresas impor-
tantes ("compañías estratégicas") se venden
después de 1998. En las elecciones al Parlamento
de ese año, mucha gente pone sus esperanzas en
la nueva coalición de derechas. Después de 4
años, las esperanzas desaparecen bastante rápido.
La situación social llega a ser incluso peor y el
desempleo se sitúa aún en torno al 19%. Siguen
existiendo unos niveles elevados de clientelismo
y corrupción, que fue una de las claves del pro-
ceso electoral y le granjeó muchos votos a la de-
recha. Las leyes son poco claras y se cambian
muchas leyes específicas en poco tiempo, lo que
vuelve las cosas muy confusas para la gente.
La denominada descentralización de las es-
tructuras de poder a las regiones va de la mano
de la descentralización de la corrupción. Ade-
más supone una mayor presión financiera para
los gobiernos municipales. Se pueden apreciar
los efectos, por ejemplo, en el proceso de refor-
ma educativa: desciende el número de colegios,
éstos se fusionan para ahorrar dinero a medida
que los recursos de los presupuestos estatales se
reducen y los ayuntamientos dicen que no tie-
nen recursos para financiarlos. Las clases están
masificadas (son habituales las clases de 32-35
alumnos), lo que significa obviamente que los pro-
fesores no pueden manejar la situación y el sis-
tema educativo en su conjunto empeora. Las
universidades se enfrentan a una financiación in-
suficiente al tiempo que surgen ataques a la li-
bertad de enseñanza, aunque los intentos de
establecer tasas de matrícula aún no han teni-
do éxito.
Las protestas públicas son cada vez más fre-
cuentes. Después de las elecciones parlamentarias
de 2002 en las que la derecha vuelve a ganar,
asistimos a varias acciones de protesta de las
ONGs y a huelgas nacionales que involucran a
varias decenas de miles de trabajadores. Estas
huelgas son, de hecho, las primeras de impor-
tancia en la historia pos-capitalista del Estado
de Eslovaquia.
Aspectos sociales.
Tras 16 años de cambios estructurales la situa-
ción social varía muy poco, y para mucha gen-
te, no para mejor. Si observamos la tasa de
desempleo, superó el 19% en 1998 y ahora ron-
da el 15%. Según afirmaba en 1999 la KOZ (Con-
feredación de sindicatos, la principal confederación
sindical de Eslovaquia), más del 60% de los tra-
bajadores viven en la línea de la pobreza o por
debajo de ésta. Seis años después de esta afir-
mación, no se ha mejorado mucho. Los salarios
reales siguen por debajo de los de 1989. El sala-
rio medio actual está en torno a los 350 euros,
lo que no es más que un efecto estadístico que
no tiene en cuenta el incremento de las dife-
rencias entre los salarios de los trabajadores y
los de los directivos y entre los distintos secto-
res industriales. Para muchos trabajadores, el sa-
lario medio oficial era y sigue siendo nada más
que un sueño que solamente pueden alcanzar con
horas extra, nocturnidades o fines de semana. Es-
tos factores, junto con los recortes sociales, han
provocado una desilusión y una decepción ma-
sivas de la realidad capitalista de la democracia.
Independientemente de que sea el centro iz-
quierda o los liberales con los (cristianos) con-
servadores los que gobiernen, cada vez más gente
ve que su propia realidad social no varía mucho.
Podría caracterizarse a Eslovaquia como una
especie de laboratorio de (¡y a favor de!) las re-
formas neoliberales globales (sobre todo desde
1998). Las "recomendaciones" del Fondo Mo-
netario Internacional, el Banco Europeo de In-
versiones y el Banco Mundial han sido aceptadas
e implementadas en numerosos campos de la
vida social. Su rasgo más característico es el es-
tablecimiento de tasas para cada vez más ser-
vicios sociales, el aumento de los precios y el
cambio del paternalismo del Estado. La ayuda
social del Estado es reducida y más austera (más
"selectiva" en palabras de los funcionarios), lo
que puede apreciarse, por ejemplo, en la dra-
mática caída de más del 50% en la ayuda al de-
sempleo. Por poner un ejemplo, esta política,
junto con las intensas actividades mafiosas en
la comunidad gitana (un alto porcentaje de los
gitanos están desempleados), lleva a la expro-
piación de bienes en numerosos comercios y
supermercados en ciudades del Este de Eslova-
quia por parte de gitanos en 2004. El Estado
envía a la policía antidisturbios y al ejército a
la zona para acabar con los saqueos.
En cuanto al desempleo, Eslovaquia es típi-
ca por su desempleo desigualmente distribuido
y por su carácter estructural con un alto porcentaje
de desempleados de largo plazo. Por ejemplo,
Bratislava tiene la tasa más baja de desempleo
(alrededor del 6%), lo que no es sorprendente dado
que es responsable del 50% del PIB eslovaco to-
tal. Por otra parte, podemos encontrar regiones
enteras con tasas de desempleo superiores al
30% en las regiones orientales y septentriona-
les. Una de las razones es la caída de la indus-
tria, que fue creada de forma muy irracional por
los estalinistas (como la construcción de fábri-
cas sin tener en cuenta que no había recursos
en las regiones elegidas - éste fue, sobre todo,
el caso de la industria pesada que, con todo, ge-
neró mucho empleo por entonces).
Como era de esperar, también se han aco-
metido reformas laborales. Éstas se han apro-
bado con las reacciones más o menos tranquilas
de la KOZ. Es más, la NKOS (Sindicatos Cristia-
nos Independientes de Eslovaquia, la segunda
confederación sindical del país con varias de-
cenas de miles de afiliados) apoyó las reformas
gubernamentales. Más allá de lo que hicieran o
dijesen las organizaciones sindicales, el efecto
es obvio. Los trabajadores están más expuestos
a la explotación de los jefes. Se eleva la canti-
dad de horas extra posibles y obligatorias. Los
trabajadores podrían ser suspendidos 6 meses sólo
por ser sospechosos de haber cometido un cri-
men. Se crean nuevas jornadas más cortas (de
hasta 20 horas semanales) que el empresario
puede finalizar sin ninguna razón. El tiempo de
despido pasa de 3 meses a 2. Despedir a un tra-
bajador porque su trabajo resulte insatisfacto-
rio es más sencillo: sólo tiene que haber un aviso
previo del empresario por escrito. Los sindica-
tos perdieron el derecho a parar la producción
en caso de problemas de seguridad laboral o en
el centro de trabajo. Por otra parte, lo cierto es
que los empresarios no necesitan en realidad
cumplir el derecho laboral. En muchos casos
simplemente utilizan el poder que les confiere
su posición sabiendo que ni los sindicatos, ni mu-
cho menos los trabajadores, van a resistir y de-
fender sus derechos. El efecto general de la nueva
legislación laboral es la reducción de los dere-
chos de los trabajadores y el auspicio de unos ma-
yores beneficios empresariales, la reducción de
las posibilidades de los trabajadores para de-
fenderse en caso de despido y el empeoramien-
to de las condiciones en materia de seguridad
laboral y descanso razonable después del tra-
bajo. Además, tensa los derechos de los sindi-
catos como representantes de los trabajadores
y les discrimina en relación a los derechos de los
recién creados comités de empresa. Es necesa-
rio mencionar asimismo la tendencia a impul-
sar más acuerdos trabajador-empresario en el
marco de la libertad de empresa individual en
vez de acuerdos colectivos.
Por supuesto, ha habido otras reformas, ade-
más de las que siguen en marcha. La de la sa-
nidad ha introducido el pago por la asistencia
sanitaria básica. El impuesto progresivo se trans-
formó en un impuesto proporcional (del 19%),
que significa más dinero para los ricos. Se em-
plean decenas de millones de euros en atraer
nuevos inversores (destacando en estos mo-
mentos el sector de la automoción y la electró-
nica). También sigue adelante la reforma de las
pensiones, con un aumento de la edad límite de
jubilación y con unos efectos negativos para la
gente con bajos salarios y, para los de salarios in-
termedios, sin beneficios reales. Además, las
pensiones ya no las gestionan las empresas es-
tatales sino una compañías de seguros privadas
multinacionales que no garantizan unas pen-
siones más altas (en caso de quiebra, la garan-
tía de los depósitos la ofrece el Estado).
Resistencia obrera.
La respuesta de la clase obrera a estos experi-
mentos sociales ha sido prácticamente nula. La
afiliación sindical cayó de los 2 millones en 1989
a los 500.000 en 2004 (lo que supone el 24% de
la población trabajadora, según los sindicatos).
La gente pierde la confianza en los sindicatos por-
que están totalmente parados en un sistema bi-
partidista, y sus "éxitos" cuando el sistema es
En la vanguardia del proyecto neoliberal
La historia eslovaca está estrechamente ligada a la historia de Checoslovaquia desde
1918. La única segregación tuvo lugar entre 1936 y 1945, cuando se formó el estado
religioso-fascista autónomo eslovaco bajo el control de Hitler. Poco después de la
Segunda Guerra Mundial, los "comunistas" accedieron al poder tras un golpe de Estado
político en Checoslovaquia en 1948. Después de 50 años de capitalismo de estado, se
produjo un cambio de régimen en 1989 y Checoslovaquia inició su nueva tradición
histórica, la del capitalismo democrático. En 1993 se acordó pacíficamente la escisión
con la República Checa y aquí comienza la historia del estado eslovaco independiente.
Eslovaquia es una democracia parlamentaria con 5,4 millones de habitantes y un
tamaño similar al de Cataluña, por ejemplo.
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Podría caracterizarse a Eslovaquia como una
especie de laboratorio de las reformas neoliberales
globales (sobre todo desde 1998)
Concentración convocada por PA y CSAF el 1º de mayo en Bratislava.
/ PRIAMA AKCIA-AIT