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J. Urbanski
Transformaciones constitucionales y priva-
tización de empresas públicas.
D
urante la revolución de los años
1980-81, los trabajadores polacos
demandaron la creación de em-
presas gestionadas por consejos
obreros. Esta condición se creía ne-
cesaria, no sólo para que las reformas econo-
micas funcionasen, sino también para humanizar
los lugares de trabajo y para conseguir la eman-
cipación del individuo. Alain Touraine, investi-
gador especializado en el movimiento
"Solidarnosc" (Solidaridad), afirmó que la dia-
léctica de los trabajadores polacos en aquel mo-
mento no era muy diferente a la utilizada por
los trabajadores occidentales, que en una eco-
nomía capitalista, trabajaban bajo las leyes de
la "eficiencia laboral y el beneficio". "Los esta-
dos socialistas y los capitalistas -escribió en
1982- se diferencian, e incluso se encuentran en
polos opuestos, cuando se trata de realizar cam-
bios sociales o en la forma de gestionar proce-
sos de industrialización, pero mantienen la
misma estructura de clases, colocando a un lado
a los trabajadores y frente a ellos a aquellos que
tienen el poder: directivos y gestores que de-
mandan eficiencia, que dictan las condiciones
y el ritmo de la producción y los sistemas de
retribución; es decir, aquellos que explotan a
otros". El objetivo de los consejos obreros era
el de cambiar ese sistema de explotación. El
sindicato Solidaridad hizo, en 1981, un llama-
miento a todos sus afiliados para apoyar la cre-
ación de estos consejos obreros, independientes
de la administración del Estado, de las organi-
zaciones políticas y los sindicatos.
Estudios sociales muestran que en aquel mo-
mento nadie quería la privatización de la economía
al modo capitalista. Uno de estos estudios, rea-
lizado justo antes de la huelga general de 1980,
señala que cerca del 56,9% de los trabajadores
se declaraban incondicionalmente a favor de for-
mas colectivas de propiedad, mientras que sólo
el 11% se mostraban decididos seguidores de la
privatización. En 1990, después de las reformas
constitucionales, el 23% de los trabajadores se-
guían a favor de la propiedad estatal, mientras
que un 48,9% lo eran de una privatización limitada
del comercio y la agricultura. La privatización del
sector del comercio (que se denominó "peque-
ña privatización") se completó de una forma ex-
tremadamente rápida y fue, generalmente,
apoyada por toda la sociedad. Pero todavía en
1992, la mayoría de los polacos (un 60%) eran
partidarios de que las grandes industrias per-
manecieran en manos del Estado.
Estas estadísticas demuestran que, aunque
el número de partidarios de la privatización au-
mentaba año tras año, el apoyo nunca fue ni ma-
sivo ni incondicional. Este aumento se debió
en parte a la posición no siempre clara del sin-
dicato Solidaridad, que en 1985 publicó en su
programa tesis defendiendo que "la ecomomía
de mercado significaba privatización". Igno-
rando la opinión de la sociedad, las élites neo-
liberales impulsaron el proceso de privatización
que comenzó en 1989 y que fuera de todo con-
trol resultó tan demoledor que fue llamado "pri-
vatización salvaje".
Consecuencias socio-económicas de las trans-
formaciones constitucionales.
A comienzos de 1990 existían todavía unas
8.500 compañías estatales. En 2000 esta cifra
era de 2.400. Actualmente, el proceso de pri-
vatización continúa, lo que significa el sanea-
miento de cada vez más empresas estatales para
proceder luego a su venta, sobre todo a intere-
ses extranjeros. La privatización no sólo se re-
alizó en el sector energético o en el del transporte
público, sino también en el sistema educativo
y en el sanitario, sectores que la sociedad nun-
ca ha querido que fuesen privatizados.
En 2004, Piotr Szumlewicz, en un artículo en
El Nuevo Trabajador (Nowy Robotnik), mostró
una opinión muy crítica sobre las transforma-
ciones constitucionales de 1989 y desde la pers-
pectiva de los 15 años transcurridos, escribió que
"no existía ninguna obligación de tomar la sen-
da privatizadora que Polonia tomó desde 1989".
Las autoridades eligieron la peor de las solucio-
nes posibles. Solución que ha tenido conse-
cuencias muy negativas: desde el año 1990 hasta
1992, el PNB descendió casi un 18% , mientras
que el desempleo se incrementó en casi dos mi-
llones de personas. El numero de personas vi-
viendo por debajo del umbral de la pobreza se
duplicó. El poder adquisitivo descendió. La de-
lincuencia creció, aumentando el número de de-
litos cometidos en 1990 un 60% respecto a 1989...
Las reformas políticas, la libertad de crea-
ción de asociaciones, sindicatos y partidos po-
líticos, la eliminación de la censura y
especialmente la recuperación de la soberanía por
los ayuntamientos y corporaciones municipa-
les, fueron el origen de fenómenos muy positi-
vos. Gracias a las políticas regionales que se de-
sarrollaron después de las transformaciones cons-
titucionales (de 1990 a 1994) se mejoraron las
infraestructuras comunales. Se construyeron,
por ejemplo, unos 18.000 km de tuberías de
abastecimiento de agua potable (un 60% más de
las ya existentes); la longitud de los sistemas de
alcantarillado creció un 24%; los sistemas de
calefacción un 113%; el número de abonados a
una línea telefónica, hasta entonces un privi-
legio, se incrementó en un 44%, etc.
Esto no cambia el hecho de que, como ya he-
mos visto, muchas de las transformaciones se
hicieran en contra de la opinión de la sociedad,
lo que causó un aumento de la tensión social.
Según la Oficina Polaca de Estadística, en 1990
se mantuvieron 250 huelgas, que implicaron a
116.000 trabajadores. Documentos oficiales dan
fe de que "durante 10 meses de 1991, 104 ma-
nifestaciones tuvieron lugar (...) la mayoría pe-
queñas y pacíficas. En este periodo, 123 huelgas
y alteraciones del ritmo de trabajo fueron con-
tabilizadas...". En 1991 se utilizó por vez pri-
mera la fuerza contra los trabajadores,
reprimiendo, por ejemplo, a los empleados de la
Compañía Municipal de Transportes de Bialystok,
que exigían el cese del director, aumento de los
salarios y poder tomar parte en las negociacio-
nes que afectaban a las relaciones laborales.
El mercado de trabajo y el desempleo.
Uno de los efectos más perniciosos de las refor-
mas constitucionales en Polonia ha sido el au-
mento del desempleo. Si se analizan las
estadísticas, las diferencias entre los "viejos" y
los nuevos" miembros de la UE son evidentes. La
tasa de desempleo de la UE se situaba en el 8,1%
en 2003, mientras que en la mayoría de los nue-
vos países miembro era muy superior, especial-
mente en Polonia (casi un 20%) y en Eslovaquia.
Aún más, como atestiguan los censos de
1988 y de 2002, ha habido grandes cambios en
la estructura laboral de la sociedad. El porcen-
taje de personas profesionalmente activas ha
descendido del 65,2% al 55,5%, lo que signifi-
ca que el número de personas inactivas ha cre-
cido en un 10%. En la actualidad sólo un 32,2%
de las personas en edad laboral vive de su tra-
bajo, mientras que en 1988 esta cifra era de un
45,5% (el porcentaje ha disminuido a pesar de
que el crecimiento demográfico ha significado
más personas en edad de trabajar).
Este aumento de la población significa que
el desempleo afecta sobre todo a los jóvenes, es-
pecialmente a los que buscan su primer traba-
jo. La tasa de paro entre los jóvenes de 15 a 24
años de edad se sitúa en el 29,4%. La princial
preocupación de los analistas es el hecho de
que, cada vez más, el desempleo afecta a per-
sonas con estudios universitarios, un sector de
la sociedad que hasta ahora tenía empleo seguro.
Cientos de miles de estudiantes son admitidos
en las universidades mientras en numerosas re-
giones de Polonia, 1/3 de los licenciados no en-
cuentra trabajo.
El aumento de los índices de producción y la
mejora de las cifras macroeconómicas experi-
mentados en los últimos meses no parecen tra-
ducirse en un crecimiento estable del empleo.
El hecho de que todavía no haya habido un
estallido social es fruto de la desorganización de
los trabajadores y de las promesas del gobierno
polaco de que desde el 1 de mayo de 2004, fe-
cha de ingreso de Polonia en la UE, la situación
mejoraría gracias a la apertura del mercado la-
boral de europa occidental. La mitad de los de-
sempleados polacos estan dispuestos a trabajar
en el extranjero.
Salarios.
Uno de los mitos fomentados por las élites po-
líticas es el de que el motivo principal del de-
sempleo es el alto precio del trabajo y la poca
flexibilidad del mercado laboral. Como ejemplo
muestran estadísticas que indican que el cos-
te real del trabajo está creciendo. Pero en el
proceso de privatización de la economía pola-
ca, lo único que crece son los sueldos de los
mandos intermedios, de los directivos y de los
altos cargos, mientras que los de los empleados
y trabajadores industriales disminuyen. Tal y
como publicó en 2002 una revista económica,
mientras el poder adquisitivo disminuyó un
25% durante los dos primeros años de las trans-
formaciones constitucionales, los ingresos de los
directivos polacos son de 10 a 15 veces supe-
riores al salario medio del país. "En ningún lu-
gar de Europa -citaba la revista- el rango de
salarios es tan amplio como en Polonia". El cos-
te de la hora de trabajo en Polonia es uno de
los más bajos de Europa:
- Alemania: 17,56 euros.
- Itallia: 16,72 euros.
- Gran Bretaña: 15,45 euros.
- Francia: 14,08 euros.
- España: 10,41 euros.
- Portugal: 5,33 euros.
- República Checa: 3,31 euros.
- Polonia: 2,64 euros.
- Rusia: 0,93 euros.
- Ucrania: 0,36 euros.
Los salarios en los sectores industriales ya pri-
vatizados son muy inferiores a los de los mis-
mos sectores todavía públicos. Por ejemplo, en
2003, el sueldo en la minería de titularidad pú-
blica era de unos 3.801 zlotys (unos 975 euros)
mientras que en sectores como el de la cons-
trucción, el comercio o los servicios, era de la
mitad. Los ingresos medios de los profesores
fueron de unos 2.198 zlotys, unos 563 euros.
De entre todos los países de la UE, Polonia
Encuentro de Mujeres de Negro
en Jerusalén
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Huelgas en Europa
Actualidad de las secciones de la AIT......................... 19
Internacional
cnt
n°317 noviembre 2005
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Los trabajadores en Polonia
después de 1989
Aunque resulta muy difícil describir en un sólo artículo todo lo relacionado con la
situación de los trabajadores polacos, intentaré presentar en este artículo los temas más
relevantes, agrupándolos bajo epígrafes temáticos.
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pasa a la página 17
Iniciativa de los Trabajadores está presente en numerosas luchas sindicales.
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Sólo el 14% de los ciudadanos polacos admiten que
su situación financiera ha mejorado tras las
transformaciones de 1989