background image
Redacción / Agencias
Ahora estoy en Oujda, ayer salimos de Fez; allí
hemos visitado dos grupos de emigrantes, de
Congo casi todos y todos solicitantes de asilo que
han sido abandonados por la zona de Bou Arfa
y Errachidia, desde allí han caminado algunos
800 km, el que menos 500 km en 15 días. Cuen-
tan que los tuareg y habitantes de la zona al
principio les ayudaban pero ya tienen miedo de
represalias por parte de policía y ejército ma-
rroquíes y algunos se alejan cuando les ven.
En el desierto frontera de Argelia los mili-
tares les abandonaron sin agua y huyeron rá-
pidamente para evitar encuentros con los
argelinos. Los militares argelinos dispararon a
los emigrantes y los que vimos creen que hubo
heridos o muertos porque escucharon gritos de
dolor. Han visto a niños en otros grupos.
(...) Fuimos con Hicham al campus, allí
ahora hay muy pocos emigrantes, unos 60,
hace dos días la policía entró a hacer la últi-
ma redada para llevarlos a un cuartel cerca de
Nador. Se han dispersado por el monte ya que
el campus ya no les ofrece la seguridad que te-
nían antes, tambien vuelven a Argelia. Estu-
vimos hablando con algunos durante dos horas.
Estan desmoralizados, angustiados, desespe-
rados... no vimos mujeres ni niños; cuentan que
han sido ya detenidos, algunos llevados a cuar-
teles, otros abandonados en el desierto, otros
expulsados en avión. Hay muchos que han es-
tado varias veces en Ceuta, otros tantos ex-
pulsados ilegalmente por la alambrada, algunos
tienen solicitud de asilo, hay uno que ha vis-
to como la guardia civil echaba un cadáver ha-
cia el lado marroquí.
Cuentan que son mas de 16 los que han
muerto en el desierto cuando les abandonaron
allí. Preguntan por qué se les trata como a te-
rroristas disparándoles, o también equiparan-
do en prensa el problema del terrorismo con el
supuesto problema de la emigración, no com-
prenden por qué Europa les expulsa si al mis-
mo tiempo los necesita, dicen que si Europa les
teme es porque se siente culpable de algo. No
comprenden la colaboracion de Marruecos y di-
cen que eso le va a traer problemas con los de-
más países africanos.
Es uno de tantos testimonios que en estos úl-
timos meses circulan, gracias a internet, de
personas y organizaciones que espontánea-
mente han viajado al Sáhara a ayudar e infor-
mar sin el filtro de la prensa burguesa sobre
las condiciones de los emigrantes que inten-
tan entrar en Europa.
Las imágenes de la frontera hispano-ma-
rroquí de estos días han recorrido el mundo.
Para que ello ocurra la intensidad del dolor
en las fronteras ha tenido que crecer, igual
que la desesperanza. Pero, ¿es esto un hecho
aislado? ¿No tiene nada que ver con las pla-
gas de langosta y hambrunas del año pasado,
que se han repetido este año mientras se ca-
careaba en la cumbre del G-8? ¿Nadie repara
en el efecto de la ocupación de Iraq sobre los
otros países empobrecidos? La subida del pre-
cio del petróleo en el mundo enriquecido in-
comoda, en África mata. ¿No es esta situa-
ción una eslabón más de un problema pro-
fundo que hunde sus raíces en la explotación
y el abuso al más puro estilo del colonialismo
postmoderno?
Desde hace tiempo es conocido el trato in-
humano en Marruecos a los inmigrantes, así
como las muertes y violaciones de todo tipo en
territorio marroquí y en las fronteras de este
país, en sus desiertos, con el pueblo saharaui.
Desde hace tiempo también la política de ac-
tuacion del gobierno español no va mas allá de
velar por sus intereses económicos y diplo-
máticos; impermeabiliza los "perímetros fron-
terizos", instala sistemas de dispersión y
control dudosamente éticos y aumenta las di-
mensiones de las alambradas.
La economía globalizada hace circular las
mercancías y el dinero, pero las personas es-
tán confinadas en los guetos de pobreza que
se extienden por las tres cuartas partes del pla-
neta. Estos días la situación ha rebasado un
límite de intensidad: "Al menos antes si nos
cogían nuestras vidas no estaban en peligro,
ahora te devuelven al Sáhara y mueres. Tie-
nes que elegir entre morir en el desierto o
morir tiroteado en la alambrada". El motivo:
la afluencia cada vez mayor del resto del mun-
do hacia nuestros fortines privilegiados.
Los medios reproducen el baile de patata ca-
liente institucional: los voceros de la oposi-
ción demonizan al gobierno marroquí que ti-
rotea a los pobres inmigrantes, olvidándose de
mencionar las palizas de la Guardia Civil pa-
tria que apalea y mata impunemente aunque
no esté demostrado de manera "oficial". Los
fieles al gobierno de Zapatero alaban su ges-
tión y los bienpensantes en general se escan-
dalizan del espectáculo dantesco de caza al
humano que se ha montado súbitamente, sin
ahondar en porqués.
Ante las declaraciones del movimiento in-
dependentista Frente Polisario, que asegura
haber recogido a más de 100 inmigrantes sub-
saharianos abandonados por Marruecos en di-
versos puntos del muro defensivo construido
por las fuerzas marroquíes en el Sahara Occi-
dental, el primer ministro marroquí, Dris Jetu,
afirmó que Argelia reúne en la región de Tin-
duf a candidatos a la inmigración clandestina
"con el fin de hacer de ello un instrumento pro-
pagandístico en el conflicto del Sahara". Tam-
bién recalcó que las repatriaciones por vía aérea
de inmigrantes subsaharianos detenidos en
Marruecos a raíz de los asaltos masivos a las
vallas fronterizas de las ciudades españolas de
Ceuta y Melilla "se llevan a cabo con norma-
lidad" y de forma sostenida, "en estrecha co-
operación con los países hermanos
concernidos". En esta declaración trufada del
orgullo del lacayo no se mencionan los gritos
de terror ni las torturas a las que someten a
aquellos a los que abandonan a su suerte.
Paralelamente a los ejercicios de cinismo
marroquí, el Polisario sigue recogiendo a gru-
pos de inmigrantes clandestinos en diferentes
puntos del muro de defensa, y prosiguen la
búsqueda.
Pero el ejército marroquí insiste en que "El
problema de los subsaharianos se ha acabado
para Melilla". El ejército marroquí patrulla las
zonas boscosas en busca de subsaharianos que
son devueltos a la frontera con Argelia y vigi-
lan la doble valla en un despliegue sin proce-
dentes. Por ello consideran que Marruecos "está
defendiendo a España". Las batidas por los
montes se han saldado este mes con la de-
tención de 1.607 subsaharianos.
Numerosas organizaciones españolas y eu-
ropeas se posicionan ante este exterminio no
declarado y organizan actos para intentar que
la dimensión de esta injusticia se conozca.
Para algunos, las solución es devolver Ceu-
ta y Melilla a Marruecos (como decía no hace
mucho un afamado periódico francés). Mien-
tras, la Guardia Civil y el ejército español si-
guen haciendo el trabajo sucio de sus gobiernos
y expulsan y apalean a los que consiguen cru-
zar la valla. Los que salen vivos de este cho-
que se las tienen que ver con el ejército
marroquí, que esperará alguna compensación
por este servicio de segurata de discoteca que
presta tan diligentemente.
Ante la actitud tan habitual de la ONU de
no hacer nada, las manifestaciones espontáneas
en el mundo han sido la respuesta cabal ante
esta situación (al cierre de esta edición, el 29
de octubre se vislumbra como día internacio-
nal de la acción por los migrantes). Los go-
biernos de Europa miran hacia otro lado, ajenos
a esa ola del "tercer mundo" que llama a la
puerta del "primero". El balance de muertos
seguirá aumentando mientras que los desahu-
ciados vaguen por tierra de nadie, tiroteados
por los ejércitos de todas las fronteras.
Más información en la web "València Lliber-
taria":
www.nodo50.org/valencia_lliberta-
ria/noticia.php?id=1800
www.nodo50.org/valencia_lliberta-
ria/noticia.php?id=1776
Detenidos en Tesalónica en 2003. Condena de dos
años para Carlos, compañero de CNT ....................... 14
No entierran muertos, entierran semillas.
Recuperación de la memoria histórica ....................... 15
Actualidad
cnt
n°317 noviembre 2005
1
122
Muros, balas y desierto
Los refugiados de la guerra del capitalismo provocan el nerviosismo en los gobiernos del
primer mundo, que se apresuran a blindar los límites de su paraíso.
La economía globalizada hace circular las
mercancías y el dinero, pero las personas están
confinadas en los guetos de pobreza
Europa dispensa un trato inhumano a los inmigrantes que intentan cruzar sus fronteras.
/ AGENCIAS
L
Laa rriiccaa E
Eu
urro
op
paa ssee b
blliin
nd
daa ffrreen
nttee aa llo
oss iin
nm
miig
grraan
ntteess