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M. Cobo / Redacción
El sesgo ideológico varía dentro del espectro
de la izquierda, pero todas ellas tienen algo en
común: son portales con información que no
puede encontrarse por otras vías, altavoces y
testimonio de las corrientes de información
que discurren superpuestas a los medios ofi-
ciales regidos por directrices empresariales. To-
das se caracterizan por dar la palabra a
colectivos que no tendrían otro medio de di-
fusión en el primer mundo si no fuera por sus
páginas. Con frecuencia sufren ataques y tie-
nen confrontaciones con los voceros del poder
y sus perros guardianes. Nodo50, Rebelión y
La Haine han contestado a las preguntas de
este periódico.
¿De qué fuentes os nutrís?
Nodo50: Medios contrainformativos casi ex-
clusivamente, algunos nodos de la red Indy-
media, páginas de colectivos que publican a
menudo. Sólo en situaciones excepcionales,
cuando la urgencia hace que no haya fuentes
de organizaciones sociales y políticas, recurri-
mos puntualmente a algún medio convencio-
nal hasta que aparecen nuevos datos.
Rebelión: Con el tiempo han ido apareciendo
buenas agencias alternativas en diferentes pa-
íses que manejan una valiosa información. No-
sotros seleccionamos lo que consideramos más
relevante y más inteligible para el público in-
ternacional. Del mismo modo, se ha ido te-
jiendo una red de colaboradores, periodistas,
intelectuales o activistas que nos merecen nues-
tra confianza y nos envían sus trabajos. Quie-
ro aprovechar para reconocer el desinterés y
apoyo de intelectuales de acreditado reconoci-
miento internacional que nos están enviando
sistemáticamente sus trabajos desinteresada-
mente. Todos ellos han entendido la impor-
tancia de la información alternativa.
La Haine: Son varias y normalmente por este
orden de prioridad: los propios grupos locales
que conformamos La Haine (en varias ciuda-
des del estado español que, evidentemente, es
para nosotros lo más fiable por ser sus com-
ponentes, además de militantes de base, pe-
riodistas combativos); los propios movimientos
sociales, que o bien cuelgan autónomamente
en nuestra web sus informaciones a través de
una clave de acceso o bien las publicamos no-
sotros; intelectuales y analistas combativos
que nos envían sus trabajos; y otros medios de
contrainformación como la red Indymedia, ser-
vidores como Nodo50, páginas como Klina-
men.org, el diario Gara, A-Infos, A las
barricadas... y si no queda otra, en ocasiones,
también las agencias de prensa del Poder como
EFE o Europa Press.
¿Qué objetivos tenéis a largo plazo?
N50: "A largo plazo, todos muertos", como de-
cía Keynes. Nosotros pensamos a medio plazo:
el primordial es mantener en pie el proyecto, po-
der dar servicios de Internet de manera profe-
sional, garantizar la formación en GNU/Linux.
RB: Creo que somos conservadores en nuestra
política de trabajo, nos da mucho miedo abor-
dar nuevos proyectos que puedan comprome-
ter lo logrado hasta ahora. Nuestra tesis es que
hacen falta nuevas iniciativas pero que debe-
rían ser afrontadas por otros colectivos, de no-
sotros pueden tomar la experiencia, los con-
tenidos o cualquier tipo de asesoramiento que
nos soliciten. Pero no nos atrevemos a afron-
tar experimentos que con frecuencia nos su-
gieren, como salir en papel o adoptar formatos
multimedia.
LH: Consolidarnos como una herramienta de
contrainformación fundamental para (y desde)
los movimientos sociales que buscan destruir el
capitalismo y construir una sociedad libre. Ir
implicando a más gente en el proyecto y con-
formando más grupos locales de La Haine has-
ta tener bien cubiertos todos los territorios del
Estado español (y poco a poco, otras partes del
mundo). Provocar y generar debates serios y
constructivos para fortalecer la lucha revolu-
cionaria, difundir la acción directa, concien-
ciar a grandes sectores de la población con las
informaciones que difundimos, etc... En defi-
nitiva ser una página indispensable de los mo-
vimientos sociales y que la sientan como suya.
¿Cómo veis el panorama de la contrainfor-
mación electrónica en España en compara-
ción con Europa y el resto del mundo?
N50: Para poder hacer algún tipo de análisis
comparativo entre lo que hay en el estado es-
pañol y lo de fuera deberíamos primero tener
alguna idea fiable de lo que pasa aquí. En re-
lación a lo estrictamente contrainformativo en
Internet ha habido un desarrollo y un creci-
miento muy importante en dos líneas: por un
lado se han puesto en pie una serie de pro-
yectos que cumplen una función de primer or-
den, como son los nodos de Indymedia
(especialmente los de Barcelona, Euskal Herria
o Estrecho), o como La Haine que en los últi-
mos tres años se ha convertido en todo un re-
ferente para un sector muy importante de las
redes sociales. Por otra parte, y lo analizamos
como la otra cara de la misma moneda, las re-
des sociales han incorporado a la contrainfor-
mación en Internet como un espacio propio al
que dotan de sentido aportando contenidos,
volcando debates, movilizando en momentos
de crisis como fue el 13 de marzo del 2004. El
papel de la contrainformación en esa coyuntura
(especialmente La Haine, Indymedia Barcelo-
na y nosotros mismos) fue determinante como
espacio para la catarsis el día 11, el debate y
la reflexión el día 12 y la movilización del 13
que contribuyó a la caía del PP. Cuando todos
los canales informativos estaban cortocircuita-
dos por el poder, la contrainformación se con-
virtió en una referencia obligada para la
búsqueda de verdades alternativas y propues-
tas para la acción. Si damos el salto a la di-
mensión internacional sería interesante rescatar
algunas experiencias en las que la contrain-
formación cumple funciones similares a las que
nos tocó cumplir el 13M: ser un elemento en
la movilización y la protesta y el canal de re-
ferencia comunicativa para el pueblo movili-
zado. Es el caso de Radio Luna en Quito durante
las jornadas que llevan a la caída de Lucio Gu-
tiérrez o, en otro contexto, la experiencia de
Democracy Now, el proyecto de Amy Goodman
en Estados Unidos con decenas de miles de
oyentes. En Génova, en la cumbre del G8 del
2001 el Centro de Medios Independientes fue
asaltado por la policía en una acción de terro-
rismo de estado para destruir todo el trabajo
contrainformativo que desvelaba la criminali-
dad policial durante dos jornadas de violencia
y muerte contra los manifestantes. Las con-
clusiones que podemos sacar de esto son, pri-
mero, que el poder hegemónico de los mass
media convencionales (la TV, la radio y la pren-
sa escrita) es vulnerable en coyunturas críti-
cas. Segundo, que su vulnerabilidad radica en
una tremenda deslegitimación a la hora de ge-
nerar relatos creíbles para poder cumplir su fun-
ción legitimadora. Tercero, que las redes y
movimientos sociales disponen de recursos téc-
nicos y de la habilidad política necesaria para
construir ingenios comunicativos capaces de
mantener niveles elementales de cohesión y
movilización en épocas de calma, pero perfec-
tamente engrasados y preparados para pasar a
la primera línea de combate comunicativo en si-
tuaciones críticas como a las que hemos hecho
referencia. En conjunto podríamos decir que las
habilidades comunicativas de la protesta polí-
tica y social convierten a las redes movilizadas
en actores políticos de primer orden, como se
demostró en las movilizaciones mundiales con-
tra la guerra, en los días del Prestige o en las
contracumbres del ciclo Seattle Génova.
RB: No estamos en condiciones de comparar
con otro contexto que no sea hispanoparlan-
te. El desarrollo de Internet en América Lati-
na está teniendo más incidencia de la que
imaginábamos. Allí la gente, mediante las uni-
versidades, los cibercafés o las sedes sociales
está teniendo un acceso abrumador a Internet.
El problema, y al mismo tiempo el reto, es que
hay que condicionar el esquema mental a la
hora de escribir, pensar que en Internet se es-
cribe para un público global. Un texto sobre
Uruguay debe ser entendido en Barcelona, y
uno sobre Euskadi ser inteligible por un hispano
de Nueva York. Luego existen varios modelos
de información alternativa, participativos como
Indymedia o no tan participativos como noso-
tros. Todos se complementan.
LH: Se puede decir que tras la aparición a fi-
nales de los años 90 de la red de webs alter-
nativas Indymedia, que se expandió por todo
el mundo, cada vez los movimientos sociales
han tendido a utilizar con mayor frecuencia
Internet como una forma de expresión más. En
cualquier caso lo importante de esto es no per-
der de vista que la población con ordenadores
y acceso a Internet reside principalmente en el
llamado primer mundo, y es ahí donde más in-
fluencia tienen en la lucha los medios de con-
trainformación virtuales.
En cuanto al panorama en el estado espa-
ñol, creemos que la situación es positiva. Los
colectivos de contrainformación se esfuerzan
cada vez más en responder con efectividad y
eficiencia a las necesidades del movimiento so-
cial, si bien por ser un fenómeno relativamen-
te nuevo aún queda mucho por experimentar.
¿Qué calado tenéis en la opinión pública es-
pañola en general?
N50: El impacto de los medios contrainfor-
mativos es siempre muy limitado, funciona en
un círculo activista pequeño. Rondamos, en
circunstancias normales, las 4.000-5.000 en-
tradas a la página principal de Nodo50, que
corresponden a entornos militantes. Sólo en
momentos excepcionales, como entre el 11 y
el 13M, se rompió el cerco activista y las en-
tradas se multiplicaron por siete, lo que da a
entender que entraron a la página principal
del Nodo muchas personas que normalmente
no lo hacen. Nosotros trabajamos normalmente
para activistas, aunque siempre con la espe-
ranza de que más gente entre en páginas como
la nuestra.
RB: Esa es la gran pregunta. Creemos que la in-
fluencia directa sobre el gran público no es fá-
cil. Nuestros contenidos son densos y parten de
un modelo ideológico muy concreto. Sin em-
bargo, como siempre que sucede con la infor-
mación especializada, podemos nutrir de datos
y argumentos a una determinada élite de ac-
tivistas y personas comprometidas, las cuales
a su vez llegan a la población por otros medios
más masivos y menos definidos políticamente
y por su ambiente o contexto social o laboral.
Y por supuesto somos un nudo de enlace en-
tre todas esas personas.
LH: La Haine, como medio de comunicación
anticapitalista, llega a la sociedad al mismo ni-
vel que los movimientos sociales anticapita-
listas. Nosotros entendemos que quienes
comunican con la población no son única-
mente los medios alternativos sino los movi-
mientos sociales en su conjunto, tanto desde
la calle como desde los medios. No se trata de
que nosotros crezcamos como medio y sea-
mos la web más visitada; se trata de que crez-
ca la lucha social y nosotros crezcamos con
ella. Esa es la única forma efectiva de romper
el cerco comunicativo que impone el poder
en todos los ámbitos. Siendo estrictos, debe-
ríamos apuntar que tenemos incluso menos
calado en la sociedad que el movimiento an-
ticapitalista en su conjunto, ya que tenemos
influencia en buena parte de él, pero no en
todo (aunque por supuesto es nuestro objeti-
vo a medio plazo). Actualmente rondamos los
5.000 lectores diarios.
Más información:
www.nodo50.org
www.rebelion.org
www.lahaine.org
cnt
n°315 agosto-septiembre 2005
Actualidad
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Una manera distinta de mirar
Algunas arrancaron en los noventa, pero ha sido en los comienzos de esta década cuando se han afianzado como
medio informativo habitual de consulta. Son las páginas de contrainformación eléctronicas, un medio que comenzó
como consulta alternativa y que es hoy en día el vocero de la realidad que los medios consolidados se niegan a reflejar.
Páginas de contrainformación en Internet
En cualquier caso lo importante de esto es no
perder de vista que la población con ordenadores y
acceso a Internet reside principalmente en el
llamado primer mundo
No se trata de que nosotros crezcamos como medio
y seamos la web más visitada; se trata de que
crezca la lucha social y nosotros crezcamos con ella